La Contraloría General alertó que el By Pass de la avenida 28 de Julio y el puente Bella Unión, ambas obras realizadas por la Municipalidad de Lima tienen riesgos que afectarían directamente a los ciudadanos limeños.

Sobre el By Pass, el ente del Estado señaló que existen riesgos que podrían afectar la calidad y la vida útil de dicha estructura, así como la prestación del acuerdo servicio y la integridad física de los usuarios y peatones.

De acuerdo a la Contraloría, el Órgano de Control Superior, identificó que el pavimento del paso inferior y en las vías auxiliares de la avenida Arequipa, República de Chile, 28 de julio y Garcilaso de la Vega (ex Wilson), existen deterioros prematuros en las superficies así como desgaste de la capa asfáltica y baches, los cuales requieren una solución técnica oportuna y definitiva.

Asimismo, identificó que al inaugurar la obra a pesar de estar incompleta se ha generado que las personas que se desplazan por la avenida Garcilaso de la Vega use la vereda de mantenimiento del by-pass para cruzar hacia la avenida Arequipa, exponiéndose a riesgos de accidentes.

Mientras tanto en el caso del Puente Bella Unión, la Contraloría señaló que la Municipalidad de Lima no ha tomado acciones para atender las alertas realizadas en marzo del 2017. Dichas alertas advierten que la obra se ejecuta de una forma muy distinta a lo aprobado en el Plan Maestro y sin que el estudio definitivo de ingeniería esté aprobado.

Según, este Plan Maestro, el nuevo puente debería tener una estructura atirantada, sin embargo la construcción que se aplica es una estructura apoyada sin el pilar central. Asimismo, se alertó sobre el estrechamiento del cauce del río Rímac para la construcción del puente lo que podría afectar la cimentación de los estribos de la estructura.

Fuente Diario Correo