En febrero de este año el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) presentó el Sistema Nacional de Programación Multianual y Gestión de Inversiones, conocido como Invierte.pe.

Tras 16 años de reinado del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) en febrero de este año el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) presentó el Sistema Nacional de Programación Multianual y Gestión de Inversiones, conocido como Invierte.pe, que nace con la misión de hacer un mejor trabajo de selección y planificación de los proyectos, que responderán estratégicamente a reducir la brechas sociales y de infraestructura a nivel nacional.

“Las principales falencias identificadas en el SNIP que el nuevo sistema busca remediar son: la falta de estructuración de la información (metodologías, criterios o bases de datos) para planificar y seleccionar proyectos en base a brechas existentes, una deficiente calidad en los estudios de preinversión, tiempos excesivos en las fases de formulación, evaluación y ejecución de proyectos (además de sobrecostos en la ejecución) y el insuficiente seguimiento y mantenimiento a los proyectos financiados”, expresa Karen Ángeles, abogada especialista en inversión pública del Estudio Payet, Rey, Cauví & Pérez.

CONTROL Y TRANSPARENCIA

De acuerdo al Decreto Legislativo 1252, entre los principios rectores que sostienen tanto la Programación Multianual como la ejecución de los proyectos de inversión pública está que “la gestión de la inversión debe realizarse aplicando mecanismos que promuevan la mayor transparencia”. En el sistema Invierte.pe es posible el seguimiento financiero y físico, en tiempo real, a través de sistemas como el SIAF, SEACE e INFObras.

Para Carlos Venturo, director de la Escuela de Posgrado de la Universidad César Vallejo, uno de los principales beneficios que trae Invierte.pe para el control es “la articulación de los sistemas administrativos de planeamiento estratégico, presupuesto e inversión pública contemplados por la ley de Invierte.pe”. Para el experto, cuanto más interconectividad exista, los sistemas van a evidenciar mayor control y transparencia.

La ley y su reglamentación son muy detalladas con respecto a la vigilancia, la transparencia y la anticorrupción, por lo tanto, se espera que en la era de Invierte.pe haya una mejor asignación de los recursos del Estado. “Pero para ello se requiere un profundo compromiso político, que va más allá de la nueva normativa. Lo que debemos procurar en el fondo es un cambio cultural”, acota Edgar Ortegón, docente de la Escuela de Posgrado de la Universidad Continental, quien considera urgente que se intensifiquen la labor de capacitación sobre el nuevo sistema en todos los niveles de gobierno.

¿AYUDA A LA DESCENTRALIZACIÓN?

La experiencia indica que aun cuando es urgente avanzar en la agenda de descentralización, desde los gobiernos subnacionales no ha habido un eficiente uso de los recursos económicos. El nuevo sistema mantiene la mayor parte del presupuesto público en manos del Gobierno central, pero a través de mecanismos como el presupuesto multianual avanza en romper con el cortoplacismo y la rutina de la programación anual, que es ineficiente e inequitativa.

“Con Invierte.pe se remueven los procedimientos administrativos que detenían las inversiones de los gobiernos regionales y locales. Por ejemplo, el Gobierno central deja de intervenir con su aprobación de las verificaciones de viabilidad. Ahora, como parte de las nuevas responsabilidades descentralizadas, son las propias unidades formuladoras de las entidades subnacionales quienes aprobarán estos cambios”, indica Omar Narrea, docente de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico.

De esta manera, el MEF pasa a un rol de financiador, según criterios de prioridad y eficiencia. “Instrumentos como el seguimiento de la ejecución y las evaluaciones ex-post (posteriores) ayudan a tomar las decisiones presupuestarias sobre las carteras de proyectos propuestas”, puntualiza el profesor Narrea.

SABÍAS QUE…

  • De acuerdo con una evaluación preliminar, uno de cada seis proyectos que hoy evaluaba el SNIP dejarían de calificar como Proyecto de Inversión Pública (PIP). El objetivo es que los proyectos no se retrasen ni cuesten más de lo debido.
  • “El nuevo sistema permite distinguir hasta cinco tipos de propuestas de inversión: proyectos de inversión pública, reposición, rehabilitación, ampliación marginal y optimización”, afirma Karen Ángeles, abogada del Estudio Payet, Rey, Cauví & Pérez.
  • La brecha de infraestructura del país de cara al 2021 ha ido creciendo sosteniblemente en los últimos años, hasta alcanzar un monto superior a los US$110.000 millones.

Fuente El Comercio