Graves sospechas de corrupción se ciernen sobre Línea Amarilla, también conocida como Vía Parque Rímac.

  1. Línea Amarilla parte de una iniciativa privada de la empresa OAS. El proyecto contemplaba invertir US$570 millones en obras a cambio de que OAS recibiera en concesión el 40% de los peajes de Lima durante 3 décadas. Luis Castañeda firmó el contrato original en 2009.
  2. El Municipio de Lima y OAS acordaron diversos cambios al proyecto durante la gestión de Susana Villarán. Según Caretas, la negociadora de OAS habría sido Cecilia Blume. Uno de los cambios más favorables para los intereses de OAS fue extender el plazo de la concesión de 30 a 40 años.
  3. La concesión ha sido en extremo lesiva para Lima. El incremento en los peajes, superior al 50%, no guarda relación con la mejora en la infraestructura o el menor tiempo de viaje. Pero vaya que OAS se ha llenado los bolsillos: habría invertido menos de US$500 millones, pero ya vendió la concesión por US$1,664 millones en agosto de 2016 y recibió al menos US$136 millones en otros ingresos. Así, las ganancias de OAS habrían sido mayores a los US$1,300 millones: una criminal tasa de rentabilidad de 260%.
  4. De acuerdo con el colaborador Roberto Trombeta, OAS habría desviado fondos con propósitos ilícitos a dos empresas que nunca participaron en el proyecto. El desvío, que según Hildrebrandt en sus trece sería de más de US$9 millones, se habría completado el 12 de febrero de 2013, justo un día antes de que Villarán firmara la adenda que extendía la concesión.
  5. Según Alberto Youssef, OAS habría enviado hasta US$2.5 millones de dólares entre 2012 y 2014 para pagar sobornos en Lima utilizando traficantes de dinero.
  6. ¿Quién financió la campaña contra la revocatoria de Villarán? ¿Por qué Villarán permitió que OAS comenzara a cobrar peaje en octubre de 2013 si aún no había completado el 70% de avance tal y como se había acordado en junio de 2009? ¿Por qué, en sus últimos días, Villarán decidió pagarle US$136 millones a OAS por presuntas demoras en la entrega de predios en lugar de recurrir al arbitraje?
  7. ¿Para qué la ex funcionaria edil Giselle Zegarra habría recibido US$60 mil dólares de OAS? ¿Por qué Castañeda y Villarán entregaron en concesión los peajes de la ciudad durante décadas sin contar con la opinión favorable del MEF o de Contraloría?
  8. José Pinheiro, ex presidente de OAS, purga prisión por corrupción en Brasil. OAS, que habría recurrido a la coima de manera sistemática, buscaría un acuerdo de cooperación con la Fiscalía del Perú.

Línea Amarilla es un atentado a la economía popular.

Fuente Perú21