El Hospital Nacional Arzobispo Loayza empleó la figura legal de “adjudicación simplificada” para evitar convocar a licitaciones y de esta manera firmar contratos por más de 12 millones de soles con empresas elegidas a dedo para abastecer al Centro de Referencia de Gastroenterología, que estuvo al mando de Carlos Moreno Chacón.

Según documentos obtenidos por La República, las autoridades del nosocomio pretextaron supuestos estados de emergencia por desabastecimiento de insumos y equipos para librarse de las licitaciones.

Esta práctica indebida encendió las alertas del Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE), que en agosto de este año cuestionó la veracidad del desabastecimiento que argüía el hospital.

OSCE aplicó una supervisión selectiva de la contratación de la empresa Copemedic, que hizo el Hospital Loayza por el servicio de ecografía por 60 días. En ese momento no era necesario contratar el mencionado servicio, porque ya lo prestaba el proveedor Imágenes Digitales Diagnósticas.

El contrato por el servicio de ecografía le costó 115 mil 915 soles al Hospital Loayza, no obstante que, según los hechos que recoge OSCE en su informe, el postor adjudicado a dedo, Copemedic, no cumplía con las especificaciones técnicas y requerimientos mínimos para ganar la buena pro.

La República comprobó en la base de datos de OSCE que la única empresa invitada fue Copemedic, que nunca antes había ganado ningún contrato, y que no se hizo ningún estudio de mercado para buscar el mejor costo.

Manos en la masa

Por estos hechos, OSCE le recordó al director del Hospital Loayza, Luis García Bernal, que las contrataciones directas son “medidas que deben ser adoptadas de forma excepcional”, y que no deben ser frecuentes. Más aún si no existe motivo para exonerar la contratación de servicios.

El supuesto desabastecimiento que argumentó el Hospital Loayza para direccionar la contratación de Copemedic contó con la aprobación de la Oficina de Asesoría Jurídica, que emitió un informe legal para darle un supuesto sustento a la adjudicación simplificada, una figura para evadir la licitación.

“La figura de la adjudicación simplificada aparece en la Ley de Contrataciones del Estado. Solo se usa en casos de emergencia, como cuando, por ejemplo, hay una plaga y un hospital queda desabastecido. Si faltan medicamentos que son urgentes para atender a los pacientes, se habla de desabastecimiento y se utiliza la adjudicación simplificada, pero esta situación se debe acreditar con un informe”, explicó el abogado Carlos Caro Coria.

“La adjudicación simplificada es objeto de fiscalización por Control Interno y la Contraloría de la República”, agregó.

Fuentes del Hospital Loayza informaron que el proceso de adjudicación directa fue el modus operandi que orquestó Carlos Moreno dentro del nosocomio para beneficiar a determinadas empresas.

“Las adquisiciones son licitadas. Moreno sabe quién ganará en todos los procesos. El negocio (de Moreno) es la compra de materiales, insumos y otros productos para el Servicio de Gastroenterología”, indicaron las fuentes.

Según la misma fuente, Carlos Moreno, ex asesor en temas de Salud del presidente Pedro Pablo Kuczynski, ejercía fuerte influencia sobre el director Luis García Bernal.

“El director ordenaba lo que el doctor Moreno quería. Era el que jugaba con todas las fichas dentro del hospital desde hace varios años”, informaron.

El “negociazo” se concentró en la compra de materiales para el área de Gastroenterología, y en tercerizar los servicios de tomógrafos y resonadores magnéticos, que masivamente requieren los pacientes del Seguro Integral de Salud (SIS).

La República intentó en reiteradas ocasiones obtener los descargos del director del Hospital Loayza, pero este se negó a responder.

“Toda comunicación se canaliza por intermedio del Ministerio de Salud. Tengo esa orden”, se limitó a informar vía telefónica cuando fue consultado por las adjudicaciones directas y las licitaciones. No le gusta dar la cara.

OSCE ha pedido la intervención de la Contraloría General de la República.

Ex ministro Velásquez fue alertado

El ex ministro de Salud Aníbal Velásquez (noviembre 2014-julio 2016) fue advertido de las presuntas irregularidades en las contrataciones efectuadas por el Hospital Loayza y de su relación con Carlos Moreno Chacón.

Los representantes de una de las empresas excluidas de participar en las contrataciones notificaron al Ministerio de Salud de los hechos, pero el director del nosocomio, Luis García Bernal, continuó en el cargo.

Luego de las revelaciones periodísticas sobre los manejos en el citado hospital, Luis García Bernal tendría las horas contadas.

La semana pasada, el cuerpo médico de ese nosocomio eligió al doctor Ricardo Pons Muzzo como director. Por cierto, Carlos Moreno usaba el Whatsapp para pedir a sus colegas que votaran por Pons Muzzo.

Fuente Diario Correo