En medio de la grave crisis por desabastecimiento de medicamentos, materiales y alimentos en los hospitales del país, el Ministerio de Salud enfrenta una nueva denuncia que apunta a presuntos actos ilegales en la contratación de servicios de seguridad. Según información interna, lejos de priorizar la atención de pacientes, se estaría impulsando el cambio acelerado de empresas de vigilancia sin cumplir los procedimientos establecidos por ley.
El caso más grave se registra en el Hospital Nacional Cayetano Heredia, donde, tras el vencimiento del contrato de seguridad, no se habría realizado un proceso regular de selección. En su lugar, la gestión encabezada por Luis Hospinal Moori estaría facilitando el ingreso de la empresa Grupo Seguridad Estratégica mediante una presunta adjudicación directa irregular, sin publicación de estudio de mercado ni convocatoria en el sistema oficial OECE-SEACE.
Fuentes del sector advierten que esta práctica configuraría el delito de negociación incompatible, ya que se estaría favoreciendo a un proveedor específico sin cumplir los principios de transparencia, competencia e igualdad de trato que exige la normativa de contrataciones del Estado. Más grave aún, se señala que la empresa entrante ya estaría coordinando su instalación con personal del hospital antes de cualquier adjudicación formal, lo que evidenciaría un direccionamiento del proceso.
El escándalo se agrava al conocerse que la empresa no contaría con la experiencia ni el personal suficiente para asumir el servicio, lo que pondría en riesgo la seguridad de pacientes y trabajadores. Mientras tanto, en lugar de resolver la falta de insumos médicos, la prioridad en el sector parecería centrarse en mover contratos millonarios de seguridad y limpieza.
La pregunta queda en el aire: ¿qué intereses se están moviendo bajo la mesa en los hospitales del país? Porque mientras los pacientes esperan atención, en las oficinas se estarían tomando decisiones que podrían constituir delitos contra la administración pública.
Fuente Diario Uno

