Empresas cascarón utilizan un modus operandi basado en consorcios con firmas extranjeras para acceder a jugosos contratos estatales que luego abandonan, según documenta una investigación exclusiva. La venezolana Dimitra Sea, que tuvo como representante legal a un comerciante de ceviche, se ha aliado sistemáticamente con empresas peruanas sin capacidad operativa real para presentarse a licitaciones de hospitales, colegios y carreteras, utilizando documentación cuestionada que incluye nombres de entidades venezolanas y sellos presuntamente falsificados. Este esquema les ha permitido obtener contratos por cientos de millones de soles, como el del Hospital Alianza Cristiana en Loreto, que hasta la fecha no registra avance físico alguno a pesar de haberse anunciado su inicio.
El patrón de incumplimiento se extiende a otras obras críticas, como el sistema de agua y alcantarillado para Puente Piedra, a cargo del consorcio San Isaías, que tras recibir un adelanto mantiene el proyecto prácticamente paralizado, obligando a miles de vecinos a continuar cargando agua en baldes. La capacidad de estas empresas para seguir participando en procesos de selección, incluso después de tener contratos anulados por presentar información falsa, expone serias vulnerabilidades en el sistema de contrataciones públicas. Las autoridades competentes enfrentan el desafío de investigar estos casos y fortalecer los filtros para evitar que se sigan afectando servicios esenciales para la población.
Fuente ATV

