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Nelson Shack: Progreso en inversiones públicas: pendientes calidad y mayor transparencia

Nelson Shack: Progreso en inversiones públicas: pendientes calidad y mayor transparencia

Ha terminado el año fiscal 2025 y el nivel de ejecución de inversiones ha vuelto a subir por quinto año consecutivo alcanzando un 84.6% a nivel nacional en comparación con 81.0% en 2024.  Este gasto es positivo y refleja un devengado de inversiones ascendente a S/62,279 millones, que se distribuye en 39.7% en el Gobierno nacional, 36.7% en el Gobierno local y 23.6% a nivel regional. Este indicador revela que las instituciones públicas se han esforzado por gastar más; sin embargo, gastar más no implica necesariamente gastar bien o gastar correctamente.

La eficacia presupuestaria financiera no garantiza la eficacia física; es decir, el cumplimiento de metas programadas ni el logro de objetivos que generen productos, efectos e impactos reales para mejorar el bienestar y transformar la vida de la población mediante valor público. Además, estas inversiones suelen enfrentar problemas de corrupción e inconducta funcional con pérdidas superiores al 17% del gasto ejecutado, lo que representa un altísimo costo de oportunidad para cerrar brechas y atender a las poblaciones vulnerables.

En 2025, los gobiernos regionales superaron al Gobierno nacional en ejecución presupuestaria con un 94.1% frente al 90.3% (cuatro puntos porcentuales más), lo que desmiente su supuesta menor capacidad de ejecución. Comparado con 2024 (86.6%), este avance confirma su mayor eficacia financiera en el gasto. Por su parte, los gobiernos locales, aunque aún limitados en ejecución financiera (74.7% en 2025), mostraron una notable mejora respecto al 65.8% de 2024, alcanzando S/22,869 millones, un 19.7% más que el año anterior.

A nivel de los gobiernos regionales, 9 han mostrado una tasa de eficacia presupuestaria financiera, digamos, óptima (entre 95% y 100%); 15 con un nivel de ejecución buena (entre 90% y 95%) y 3 con niveles menores de 90%. Específicamente, los gobiernos regionales del Callao y de Tumbes lograron tasas de inversión inaceptables de 67.8% y 79.3%, ejecutando 195 y 150 millones de soles, respectivamente.  En tanto que los gobiernos regionales de Piura y Ayacucho son los que alcanzaron ejecutar 1,102 y 922 millones de soles, logrando una tasa de 99.8% de ejecución de sus presupuestos institucionales modificados respectivamente.

Aumentar la eficacia presupuestaria financiera para ejecutar íntegramente las inversiones y evitar dejar de invertir más de S/11,328 millones —como en 2025, pese a las enormes brechas de infraestructura que frenan el desarrollo económico— exige cambios profundos más allá de capacitar personal. Es clave transitar de un ciclo secuencial de inversiones —que frena la integración de especialidades, procesos, contratos, organización e información— a uno concurrente y colaborativo entre gestores, proyectistas, contratistas, supervisores y controladores. Esto mejorará la calidad de estudios (preinversión, expedientes técnicos) y aprovechará las ventajas de la Ley General de Contrataciones Públicas con nuevos sistemas de entrega de obras conduciendo a procesos de selección y ejecución más eficientes.

Como bien señala Anthony Moreno, la lógica secuencial del Ciclo de Inversión hace de los procesos compartimentos estancos, desintegrando lo que debería ser una unidad y perdiendo de vista el rol de la unidad productora sobre la cual debe girar toda inversión pública sostenible. Y, muy por el contrario, genera reprocesos de revisión: el dueño del proceso x cuestiona el producto del proceso x-1. Y volvemos al proceso x-1 (reproceso). Subsanado el impasse, lo mismo sucederá con el producto del proceso x que será cuestionado por el dueño del proceso x+1, volviendo al proceso x, cuando no al proceso x-1. Un ejemplo claro de esto es lo que sucede con el proceso de formulación y el proceso de evaluación; o con el proceso de elaboración del expediente técnico (diseño) y el proceso de ejecución física (construcción).

Por otro lado, construir y poner a disposición de la ciudadanía un sistema como la Consulta Amigable (que extracta información del Sistema Integrado de Administración Financiera, SIAF), pero con información de las metas físicas (empezando por las de cobertura), es hoy imperativo. Debemos aprovechar las posibilidades a bajo costo que generan la interoperabilidad, el análisis de datos y la inteligencia artificial, para así incrementar sustancialmente los niveles de transparencia y rendición de cuentas en la gestión física de las inversiones públicas.

Fuente Perú21

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