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Odebrecht quiere seguir operando el proyecto Trasvase Olmos

Odebrecht quiere seguir operando el proyecto Trasvase Olmos

Hace dos años, la empresa Odebrecht se movió con sigilo para tramitar su permanencia por una década más como operador de la represa Limón. El 16 de agosto de 2023, envió una carta al gobernador de Lambayeque, Jorge Pérez Flores, en la que comunicó su intención de seguir encargándose de la irrigación del fructífero valle de Olmos. La compañía, que pagó millonarias coimas para adjudicarse obras en el Perú, quería seguir al frente del proyecto y Pérez no puso objeciones; por el contrario, salió en su defensa.

Decisión fue tomada tras solicitud de constructora Novonor por presunto uso indebido de pruebas. Fiscal Rafael Vela aseguró que decisión no afecta las pruebas ni las condenas en el caso Lava Jato.

El contrato de concesión, firmado en 2004, habilitaba a la Concesionaria Trasvase Olmos (CTO), cuyo dueño es Odebrecht (ahora Novonor), para negociar la ampliación del acuerdo que estuvo vigente por 20 años.

No se estipulaba una renovación automática, por lo que la otra opción era convocar a un concurso público para que, una vez que concluyera el contrato el 25 de septiembre de 2025, otra empresa manejara el proyecto Olmos.

Este año, tres firmas internacionales comunicaron su interés por adjudicarse la operación: Techno Project (México), Equans (Suiza) y White Water (Canadá).

Sin embargo, el Gobierno Regional de Lambayeque (GORE Lambayeque) acogió sin chistar la propuesta de la CTO y eso se notó luego de que el hoy expremier Gustavo Adrianzén anunciara en abril último que el Ejecutivo no respaldaría esa postura.

“No se va a renovar ese contrato, es categórico, porque no hay condiciones y porque en el Estado peruano y en el Gobierno de la presidenta Dina Boluarte no nos casamos con la corrupción ni con Odebrecht ni con ninguna de sus empresas fachadas”, declaró Adrianzén.

La respuesta del gobernador Pérez, militante del partido Somos Perú, no se hizo esperar y catalogó ese comunicado como “una irresponsabilidad”.

Incluso la autoridad regional mencionó que el entonces ministro tendría que alistar “su billetera” para indemnizar a las empresas que compraron predios agrícolas en la zona de Tierras Nuevas, porque ya no podrían irrigar sus cultivos.

Tras ese enfrentamiento, el mismo gobernador suscribió un convenio con Proinversión para que se le asista en la convocatoria de una licitación pública y se elija un nuevo proveedor.

Pero, mientras ese proceso está en curso, la CTO de Odebrecht seguirá manejando las operaciones, tiempo que podría extenderse por más de un año.

Aunque la constructora no tiene intención de soltar una segura fuente de ingresos que le ha generado US$34 millones anuales los últimos cinco años, según un informe de Apoyo y Asociados.

Problemas con la represa

El sueño del proyecto Olmos surgió en el siglo XX cuando el ingeniero geógrafo estadounidense Charles Wood Sutton recorrió las costas peruanas y en 1924 presentó un plan para fomentar la agricultura en Lambayeque y Piura, regiones que tenían tierras fértiles, pero donde el agua de lluvias y ríos no abundaba.

La idea consistía en trasvasar las aguas del río Huancabamba, en Cajamarca, y canalizarlas por un túnel que cruzaría los Andes hasta llegar a los valles norteños.

La represa Limón cumple un papel importante porque contiene ese recurso natural para su distribución, cuyos beneficiados son los agricultores del Valle Viejo y los predios de Tierras Nuevas.

No obstante, en los últimos años ha presentado un problema que la actual concesionaria no ha sabido resolver.

La acumulación de sedimento que ha arrastrado la corriente ha impedido que la represa, de 35 metros de altura, contenga la cantidad de agua necesaria para regar 30,000 hectáreas agrícolas.

Además, el túnel de 20 km que conduce las aguas del Huancabamba hacia el valle de Olmos puede correr la misma suerte y colmatarse hasta bloquear el flujo.

El Proyecto Especial Olmos Tinajones (PEOT), que es la supervisora del GORE Lambayeque, reconoció en 2024 que los residuos se han acumulado en 60% de la infraestructura y, por ello, se debía elevar la presa a 85 metros de alto, cuya construcción demandaría 285 millones de dólares.

Lejos de reclamar a la CTO de Odebrecht, el PEOT concluyó en un informe que la actual empresa debía seguir con la concesión. A este paso, Limón perderá toda su capacidad para 2028.

Perú21 se comunicó con la CTO para consultarle sobre el incumplimiento en el funcionamiento pleno de la reserva. Si bien reconocieron que una de sus funciones es el mantenimiento de la infraestructura, indicaron que cumplieron “con todas las especificaciones del contrato”.

“La CTO como parte de sus obligaciones de operación y mantenimiento ha realizado la acción de purga de sedimentos mediante la descarga de fondo con una eficiencia del 50%”, fue lo que respondieron a un pliego de preguntas por escrito.

No quisieron adelantar si participarán en el eventual concurso público, pero este diario conoció por otras fuentes confiables que la compañía ha decidido entrar en la licitación.

También se intentó hablar con el gobernador Jorge Pérez. Aunque desde prensa del GORE Lambayeque indicaron que el mismo Pérez respondería las consultas, no hubo comunicación pese a la insistencia de Perú21.

El colmo de Olmos sería dejar su futuro en manos de una empresa que no solo admitió ser corrupta, como Odebrecht, sino que no garantiza la operación al cien por ciento de sus obras.

Fuente Perú21

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