La construcción del centro médico de Chalhuanca de Essalud, anunciado por la presidenta Dina Boluarte en febrero de este año, se encuentra al borde de la paralización por el financiamiento, debido a que su ejecución está a cargo de empresas “cascarón”, según denunció “Cuarto Poder”.
Según el dominical, los trabajos han quedado a campo abierto, sin mayor infraestructura construida, y solo se registra un avance del 5 % en apenas seis meses.
El Seguro Social de Salud (Essalud) había firmado un contrato por S/ 58 millones con el Consorcio ELOHIM Chalhuanca, integrada por las empresas Green Summit y Estremadoyro Fassioli, esta última socia de la empresa de Lucero Coca.
Se trata de la joven empresaria que ha ganado millonarios contratos para realizar diversas obras en La Libertad, el bastión del líder de Alianza para el Progreso (APP), César Acuña, pese a no tener experiencia alguna.
El Consorcio ELOHIM Chalhuanca está representado por Jhonatan Artica Gonzales, un hombre de 35 años sin grado académico registrado en la Sunedu, quien firmó el millonario contrato con Essalud.
Por su parte, además de ganar la obra en Chalhuanca, este año, Estremadoyro y Fassioli Contratistas Generales S.A. se consorció con la empresa de Coca y ganó otra obra de salud de S/ 22 millones en Loreto.
En su historial de contrataciones públicas, sin embargo, figura una posta paralizada en Arequipa por presuntos incumplimientos y Sunat registra una deuda de S/164 mil de deuda coactiva.
Según el proyecto, el centro de salud de Chalhuanca beneficiaría a 11 mil ciudadanos. Se trata de una obra de casi 5,500 metros cuadrados y 11 consultorios. Se implementarían áreas como patología, radiología, ecografía, farmacia, entre otros.
Empresas “cascarón”
Por el lado de Green Summit, su mayor propietario es José Luis Luna. Según páginas de transparencia, tiene el 50% de acciones. Se trata de una empresa que nació en el 2023. Gracias a un bono de reconstrucción emitido por el Estado en 1983, obtuvo un capital social de S/ 850 millones.
De acuerdo con Marco Montoya, especialista en contratación pública, en algunos casos estos bonos son imposibles de cobrar o han prescrito, pero para esta empresa ha sido elemental para ingresar al juego de las contrataciones millonarias.
“Es un papel, un título valor como un cheque, un pagaré. Termina siendo no plata en efectivo. Pero es difícil realizar el pago de estos bonos, entonces lo que se permite es inyectar ficticiamente dinero al mercado para que las empresas puedan acceder a determinadas situaciones especiales a través de estos bonos”, detalló.
Es decir, no tendría liquidez, sería una empresa cascarón, pero tiene el 70% de participación del consorcio que debe construir el Hospital de Chalhuanca. Es decir, se encarga -en mayor medida- de la ejecución de la obra, del aporte del personal y de la carta fianza.
Por su parte, Orlando Latorre, un vendedor de empresas, señaló, con documentos en mano, que Green Sumnit ya no le pertenece y que la transfirió a Jhonatan Artica, el hoy representante del consorcio ganador del centro médico en Chalhuanca. La entregó como donación y a cambio, dice, recibió S/ 3 mil por los gastos administrativos.
“Se lo he donado. Es un cliente que viene a comprar sus libros. Yo publico libros de contratación”, manifestó al dominical. Sin embargo, Artica lo desmintió y afirmó que pagó un millón de dólares por la venta en tres partes.
Actualmente han surgido reclamos entre la entidad y el consorcio por el financiamiento. En este momento, la obra está al borde de la paralización. En las direcciones de las empresas nadie responde por ellas.
Fuente El Comercio

