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EXCLUSIVO: José Jerí, el dueño del chifa y el Club de la Construcción chino

EXCLUSIVO: José Jerí, el dueño del chifa y el Club de la Construcción chino

¿Quién es realmente el ciudadano chino a quien el presidente José Jerí va a visitar encapuchado y de noche a su chifa?

Se llama Zhihua Yang, pero lo conocen como “Johnny”, el chino “Johnny”.

Perú21 accedió a las denuncias policiales que Johnny ha presentado en comisarías peruanas desde el 2011 hasta el 2022. Esos papeles condujeron a una historia hasta hoy oculta, que podría explicar la famosa reunión en el chifa.
Una obra abandonada que iba a beneficiar a varios pueblos de Áncash, vincula directamente al amigo presidencial con una conocida empresa transnacional china, que tiene obras abandonadas, deudas millonarias con el Estado y, a pesar de todo esto, sigue ganando licitaciones.

UN HOMBRE DESCUIDADO

Fueron 18 denuncias las que el ciudadano chino, Zhihua Yang, presentó a la policía. Llamó la atención que 13 de ellas sean por pérdidas de documentos de sus empresas.

En una de esas denuncias, el ciudadano chino dijo que olvidó los documentos de su empresa mientras viajaba en un bus por la Av. Sucre en Magdalena.

El documento detalla que el 2 de abril del 2015 dejó olvidado en uno de los asientos del bus, el libro de matrícula de acciones de una de sus empresas. Es curioso que pierda documentos tan seguido, pero lo que es más curioso es que le pase lo mismo con otros documentos de sus otras empresas.

Por ejemplo, en febrero del 2012, aseguró ante la policía que los libros contables de las compras, ventas e inventario de su empresa America Capon SAC, se habían perdido en un taxi, ya que los había olvidado.

Esa empresa se dedica a la importación y venta al por mayor de productos orientales y funciona en la cuadra 19 la avenida San Luis, en San Borja. Al lado del chifa donde se reunió con el presidente Jerí.

Los documentos de este otro chifa, que también es de su propiedad, y que funciona en Miraflores, también se le perdieron en septiembre del 2012.3

 

No dio detalle de cómo se le extraviaron los documentos, sólo le contó a la policía qué fue lo que perdió: un libro de registro de compras y todos los comprobantes de compra y venta desde el año 2009 hasta el 2011.

Pero hubo más “descuidos”. En marzo del 2012 denunció que también se le perdieron los comprobantes de America Sam SAC, otra de sus empresas, dedicada al transporte de carga por carretera.

De hecho, en otra denuncia se vuelve a mencionar a esta compañía. Eso ocurrió el 5 de noviembre del 2012, a pedido de Yang, cuando la Policía realizó una constatación en una propiedad de la empresa América Sam.

Fueron hasta la cuadra 14 del Jr. Cuzco en el Cercado de Lima. En esa época la casona lucía muy descuidada. La fachada tenía un viejo portón de madera y una precaria ventana.

Aquí, los policías verificaron el estado de la vieja casa porque parte de ella se había desplomado. Esta propiedad también tiene cuestionamientos porque paso de esto a esto.

A comienzos de 2023, el Ministerio de Cultura detectó que el inmueble del empresario chino había sido modificado de manera grave y sin autorización, pese a encontrarse dentro de una zona protegida.

ÁNCASH

Pero de todos los registros policiales hay un documento que llamó más la atención de este diario y que lleva a una historia desconocida hasta el día de hoy.

La denuncia la coloca el propio Zhihua Yang el 20 de julio del 2021. Ese día llegó a la comisaría del distrito de San Luis, en Ancash y se presentó como coordinador de una obra que estaba a cargo de una empresa llamada Consorcio Carretera Molinopampa.

Una empresa que a inicios del 2021 ganó una licitación por casi 200 millones de soles.

Zhihua Yang denunció que el 24 de mayo de ese año un grupo de nueve personas que trabajaban en la obra lo estaban extorsionando. Le pedían dinero para no paralizar la obra.

La denuncia policial era importante porque puso el foco en la empresa que Zhihua Yang decía representar, según su propia declaración. Y nos llevamos varias sorpresas.

Este video fue grabado en abril del año 2021. Fue la ceremonia para celebrar el inicio de los trabajos que iba a realizar el Consorcio Carretera Molinopampa.

En el video se ve a dos representantes de la empresa. Uno de ellos es un hombre de lentes y frente amplia. Muy parecido a Zhihua Yang, el empresario chino que se reunió con el presidente Jerí en un chifa en diciembre del año pasado.

Compare usted. A la izquierda la foto de Zhihua Yang y a la derecha, la imagen del hombre que ese día representó al Consorcio Molinopampa.

El ciudadano chino estaba muy atento a los detalles, acompañando a los entusiasmados alcaldes que, por fin, verían cómo la carretera que une sus pueblos iba a tener un mantenimiento constante por parte del consorcio.

Porque a los chinos se les iba a pagar por darle mantenimiento a la carretera de 354 kilómetros, la cual recorre el Callejón de Conchucos y conecta varios distritos de la provincia de Huari en Ancash.

Por ese trabajo iban a recibir poco menos de 200 millones de soles.

Las notas de prensa confirman que era una obra esperada por los pequeños empresarios de la zona. Iba a beneficiar alrededor de 300 mil ancashinos: campesinos y comerciantes que usan la carretera.

NO CUMPLIERON

Sin embargo, el sueño de una carretera digna se disolvió al poco tiempo.

Según el exalcalde Boris Tarazona Mayo, en conversación con Perú21, quien también estuvo en la celebración por el inicio de los trabajos de mantenimiento, a los dos meses de esta celebración los chinos empezaron a buscar pretextos para abandonar los trabajos.

El alcalde también dijo que la licitación fue gestionada, en su totalidad, por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), a través de Provias Nacional.

Esa información está confirmada por la Contraloría quien en abril del 2022 publicó este documento con el que certificó el abandono de los trabajos.

Estas imágenes, que indignan, muestran cómo la carretera tenía baches tan profundos que tuvieron que medirlos con huincha. Rocas en la trocha producto de deslizamientos quedaron ahí tiradas.

Las fotos de Contraloría muestran pistas rajadas, desmontes al lado del camino y desniveles, que no fueron corregidos y que pusieron en riesgo la vida de los agricultores y pequeños comerciantes de la zona.

El informe concluyó diciendo que los chinos no presentaron una programación adecuada, tuvieron un deficiente mantenimiento, no encontraron ninguna cuadrilla del contratista realizando trabajos y que la carretera que debían mantener estaba abandonada.

Después de esta inspección, el MTC concluyó el contrato con los chinos, quienes para ese momento ya habían recibido dinero del Estado por un trabajo que no realizaron.

Según la Contraloría, el Consorcio Carretera Molinopampa se llevó 21 millones y medio de soles de adelanto por un trabajo que, insistimos, no hizo.

Para algunos, esos 21 millones de soles puede sonar a poco dinero, pero las cifras cambian porque revisando la conformación de las empresas que formaron el consorcio aparece una trasnacional China que ha causado millonarias pérdidas al estado peruano.

LOS CHINOS

El consorcio Carretera Molinopampa estaba conformado por dos empresas.

La primera, con el 80% de participación es una empresa china, tan conocida como cuestionada. Se trata de la Transnacional China Railway N°10 Engineering.

Esta empresa llegó al Perú en el 2019. Desde esa fecha hasta ahora ha ganado la extraordinaria suma de 506 millones y medio de soles en licitaciones con el Estado.

Sin embargo, es una empresa con tantos antecedentes negativos, que fue inhabilitada, por cinco meses, para contratar con el Estado en 2023 por incumplimiento de normas de contratación.

Tiene decenas de denuncias por no pagar a sus proveedores. Estas acusaciones han aparecido en innumerables reportajes y notas de prensa.

Por esos incumplimientos acumularon 118 reclamos y multas que superan los S/ 600 000, por incumplimientos laborales. Pero eso no es todo.

Ha sido denunciada por abandonar obras, como la carretera de Ocros, también en Ancash, otra carretera en Arequipa y un hospital en Puno. Pero aún hay más.

En el 2022, la lobbista Karelim López, quien se hizo conocida por ser una de las personas que visitó el despacho clandestino del expresidente Pedro Castillo, la famosa casa de Sarratea en Breña, reveló ante la Fiscalía que China Railway N.º 10 Engineering Group era una de las varias empresas asiáticas favorecidas con contratos de manera irregular.

Según su declaración, el beneficio se concretaba gracias a la ayuda política de los llamados “Niños”, un grupo de congresistas que habían enquistado su poder en el Ministerio de Transporte, sobre todo en PROVIAS.

El legajo fiscal de la filial china muestra que es investigada por Fiscalía en diversos despachos a nivel nacional. En Cajamarca, por ejemplo, se le imputa a China Railway Engineering Group N° 10 el delito de falsificación de documentos.

Si la compañía está en problemas, sus representantes no se salvan.

Este hombre se llama Chen Junkun, en la obra abandonada de Ancash, aparece como el representante legal. Esta es su firma en uno de los documentos del consorcio Carretera Molinopamapa.

El detalle con Chen Junkun es que se encuentra hasta el día de hoy prófugo desde que un juez puneño solicitó su detención preventiva en 2022.

Esto porque el consorcio incumplió con la construcción de un hospital por 329 millones de soles en Puno. Para ganar esta obra se habría coludido con el entonces gobernador regional, quien fue a prisión por este caso.

Pero esto no acaba ahí. Hay intereses aún más grandes.

China Railway N.º 10 Engineering Group es una compañía que es filial del gigante estatal chino China Railway Engineering Corporation (CREC).

Esta transnacional asiática opera en el Perú, a través de otras filiales con las que ha logrado ganar miles de millones de soles.

Por ejemplo, una de esas filiales es China Railway 20 Bureau Group Corporation Sucursal Perú, que se ha adjudicado entre 2018 y 2025 S/ 1098 millones 195 mil soles en diversas obras a lo largo del país.

También está China Railway Tunnel Group Sucursal Perú, que entre el 2020 y el 2025 ha ganado obras por S/834 millones 221 mil.

Los Peruanos

El otro socio del Consorcio Carretera Molinopamapa  es una empresa peruana llamada Grupo Constructor y Consultor Asociados S.A.C, la cual tenía el 20% de participación.

La gerenta de esa empresa es Beatriz Monteverde Calatayud, quien es esposa de Alejandro Felipe Aguilar Quispe y cuñada de  Roberto Aguilar Quispe.

Los hermanos Aguilar Quispe se hicieron conocidos en el 2022, cuando una de sus empresas obtuvo contratos por S/580 millones a través de Provías.

Los sospechas nacieron porque de acuerdo a las declaraciones de Karelim López ante el Ministerio Público, los hermanos Aguilar Quispe eran “integrantes de una mafia en el Ministerio de Transportes” enquistada durante el gobierno de Pedro Castillo.

Estas acusaciones, a la fecha, siguen siendo investigadas.

Todas estas empresas y personas mencionadas, están conectadas, desde ahora, con el hoy famoso empresario chino que se reunió con el presidente Jerí en un chifa.

Gracias a esa pista suelta que encontramos en un parte policial.

Ahora la pregunta es obvia: ¿Jeri y Zhihua Yang habrán hablado de estas empresas chinas mientras cenaban juntos?

Perú21 intentó contactarse con la oficina de prensa de Palacio, así como también con la filial de China Railway en Perú, pero al cierre de esta nota no hubo respuesta.

Fuente Perú21

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