A diferencia de la modalidad que ha regido durante las últimas dos décadas en la licitación de obras públicas del país [en donde ha prevalecido el criterio económico sobre el de calidad]; desde el 30 de enero estos proyectos urbanos podrán licitarse a partir de un diseño ganador en un concurso de arquitectura. Según especialistas consultados por El Comercio, esto garantizará la calidad de los espacios públicos a favor de todos los ciudadanos.

José Orrego, director de la Asociación de Estudios de Arquitectura (AEA) opinó que esta nueva modalidad [introducida el 31 de diciembre de 2018 en el reglamento de la ley de contrataciones del Estado], es una herramienta valiosa que permitirá al Estado optimizar la inversión de sus recursos en los mejores proyectos.

“Hacer las obras públicas por concurso es una práctica que existe en todas partes del mundo. Esto garantiza que lo que haga el Estado sea de calidad y que sirva de referencia para todo lo que se haga en el resto del país”, explicó Orrego. El especialista añadió, que al no tomar la calidad como un filtro, los expedientes que se aprobaban no cumplían necesariamente con todos los requisitos.

“Nos abre muchas oportunidades, sobre todo, de cara al Bicentenario. Cuando se celebró el Centenario de la Independencia hubo concurso público para las obras, una de las más emblemáticas es la Plaza San Martín”, añadió.

−Nueva identidad−

El decano del Colegio de Arquitectos del Perú (CAP), Arturo Yep, explicó que la modalidad de concurso de arquitectura estuvo vigente por décadas en el Perú y tuvo una época dorada entre los años 60 y 70, pero se suprimió con la creación de la ley que regula las contrataciones del Estado a inicios de la década de 1990.

“Se había perdido una práctica que duró más de 50 años y permitió la construcción de edificios como el de Petro-Perú, la Biblioteca Nacional, el proyecto de Limatambo, e incluso la remodelación de Palacio de Gobierno en 1903”, dijo el arquitecto.

Yep remarcó que ahora se abre una posibilidad para que de los concursos se elijan lo mejor, y que las obras públicas no dependan de una visión sesgada de la autoridad de turno. “El criterio de arquitectura no trata solo de hacer cosas bonitas sino espacios funcionales, una imagen urbana nueva donde la gente se sienta orgullosa e identificada “, añadió.

En esa línea, Marta Morelli, arquitecta del AEA consideró que el desarrollo del expediente técnico basado en una propuesta arquitectónica es un gran avance, resultado de una propuesta que se trabajó por años con distintos sectores relacionados con la construcción y el diseño de espacios públicos. Los especialistas esperan que esta modalidad predomine en los concursos públicos pese a que es facultativa.

−Cambio en la norma−

El 31 de diciembre, se publicó en el boletín de Normas Legales el reglamento de la Ley N°30225, ley de contrataciones del Estado, que incluyó en el artículo 86 y 87 la realización de concursos de proyectos arquitectónicos para la elaboración de expediente técnico en obras públicas.

De acuerdo a la norma, las instituciones públicas realizarán un concurso de diseño previo a la convocatoria para la ejecución de obra. Para la evaluación de la propuesta arquitectónica se designará a un jurado independiente integrado por tres arquitectos “de reconocida trayectoria y experiencia profesional”. Tras anunciar al ganador se convocará dentro de los plazos establecidos a la empresa que ejecutará la obra en base al diseño ganador del concurso.

La norma entra en vigencia a los 30 días calendario de su publicación en El Peruano.

Fuente El Comercio

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