En marzo de este año, los pacientes con diabetes alertaron desabastecimiento de insulina en hospitales del Ministerio de Salud (Minsa) y el Seguro Social de Salud (Essalud). Tras ello, voceros de ambos sistemas anunciaron compras urgentes del medicamento para paliar la crisis; sin embargo, tres meses después, la situación ha empeorado sin que el Gobierno tome acciones para corregir esta grave situación.
“Insulina NPH no es idónea para diabéticos tipo 1. Se lo hemos dicho al ministerio, desde la sociedad civil y médica, hasta el cansancio”, indica Mónica Portal, presidenta del colectivo Lucas, una misión de vida
En diálogo con Perú21, Mónica Portal, presidenta del colectivo ‘Lucas, una misión de vida’, relató que las familias de asegurados a Essalud y los afiliados al Seguro Integral de Salud (SIS) se ven obligados a comprar insulina de los privados, gastando en promedio más de S/1,300 al mes —más que un sueldo mínimo— para mantener con vida a sus seres queridos.
La burocracia, la falta de gestión idónea de los funcionarios, la alta rotación de los mismos y la falta de control a los gastos de ambos sistemas hacen de este problema un círculo vicioso: escasez, anuncio de compras urgentes, licitaciones caídas por mala gestión y nuevamente escasez.
“Desde el año pasado tenemos problemas con el abastecimiento de insulina tanto en Lima como en provincias. Luego de la renuncia de unos de los tantos ministros de Salud, se suponía que Cenares iba a reformular su proceso de compra, pero estamos entrando ya al mes de julio y la situación es la misma”, afirmó Portal.
Según explicó, el principal problema radica en las fallas de gestión del Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (Cenares), organismo encargado de las compras de medicamentos para el Minsa.
“Las licitaciones se caen, las declaran desiertas y vuelven a empezar. Hay un problema de fondo. Por lógica, si no hay un tipo de insulina, compras otro; pero no se trata tampoco de comprar lo más barato y cómodo para el Estado, sino de garantizar la compra de un medicamento de calidad que garantice la vida de los pacientes”, subrayó.
Portal señaló que alrededor de 20 mil personas con diabetes estarían siendo afectadas por la escasez, tanto de insulina NPH como de insulina análoga, considerada la más adecuada para muchos pacientes. No obstante, sostuvo que las autoridades continúan priorizando la compra de la primera por su menor costo.
Sentencias recaen, entre otros, en exadministradora del proyecto Gambetta, Elena Delgado, y gerente general de empresa Pradera Grass, Aybar Roca, por direccionar y sobrevalor trabajos en S/ 7’456,496.42.
La falta del medicamento, dijo Portal, está obligando a miles de familias a recurrir al sector privado. El problema es que el tratamiento puede superar los S/1,300 mensuales, un monto mayor al sueldo mínimo y prácticamente inalcanzable para muchos hogares.
“Las familias entran en una situación desesperante porque no tienen cómo sostener esta enfermedad. El impacto es devastador para quienes viven en condición de vulnerabilidad económica, más en provincias. Es un problema que no se resuelve. Ojalá con el cambio de Gobierno se solucione, pedimos que el Estado se haga cargo”, enfatizó la presidenta del colectivo.
LAS CONSECUENCIAS SUELEN SER FATALES
Sin insulina, los pacientes diabéticos pueden sufrir episodios de hipoglucemia extrema o desarrollar cetoacidosis diabética, una complicación que requiere hospitalización inmediata y que puede causar la muerte.
A ello se suma otro problema: incluso quienes logran reunir el dinero para comprar el medicamento encuentran dificultades para conseguirlo en las farmacias privadas debido a la limitada disponibilidad.
Para la representante de los pacientes, el desabastecimiento es consecuencia de un círculo vicioso que se repite desde hace meses: licitaciones fallidas, compras demoradas, cambios constantes de funcionarios y ausencia de una estrategia para garantizar el suministro continuo de un medicamento indispensable para la supervivencia de miles de personas.
FALTA DE TRANSPARENCIA EN ESSALUD
En el caso de Essalud, Portal cuestionó además la falta de transparencia de la institución y la alta rotación de sus autoridades.
“Essalud es como una caja fuerte donde nadie da explicaciones. Hemos pedido reuniones como pacientes y nadie nos recibe. El dinero de Essalud pertenece a todos los trabajadores del país y no están haciendo su trabajo, merecemos respuestas. Es hora de que nos sentemos con ellos, la sociedad civil, la sociedad científica, los médicos, para ver cómo solucionar este problema”, concluyó Portal.
Fuente Perú 21

