El programa de alimentación escolar Wasi Mikuna, antes llamado Qali Warma, enfrenta una crisis sin precedentes. En solo un par de días, más de 120 escolares en Áncash, Amazonas y Piura sufrieron intoxicaciones luego de consumir los alimentos proporcionados por el programa.
El caso más alarmante ocurrió el 3 de abril en Piura, donde más de 80 estudiantes de secundaria del colegio Elvira Castro de Quirós, presentaron síntomas de intoxicación tras ingerir conservas de bonito en el desayuno. Este hecho, que pudo haber terminado en tragedia, reaviva las alarmas sobre la eficacia y viabilidad del programa estatal, el cual acumula una lista de denuncias por la calidad de los alimentos que suministra a nivel nacional.
«Priorizan cantidad sobre calidad»
Sobre el tema, el analista político Miguel Antezana criticó el manejo de Wasi Mikuna, asegurando que, pese al cambio de nombre, no ha habido una reforma estructural para garantizar alimentos de calidad a los escolares.
Según el experto, este programa estatal, que inició como Qali Warma, ha logrado una gran cobertura a nivel nacional desde sus inicios; sin embargo, ha fallado en la supervisión de los productos entregados, lo que ha derivado en repetidos casos de intoxicaciones masivas.
“El programa debe continuar porque cumple una función clave en la alimentación de niños en situación vulnerable, pero la corrupción y la falta de control han generado serios problemas”, señaló.
Asimismo, advirtió que el Estado suele priorizar el precio sobre la calidad, permitiendo la contratación de proveedores con productos de origen dudoso. “Prefieren comprar una lata de atún dos soles más barata sin verificar su calidad. Ahí está el problema”, enfatizó.
Escolares de Piura intoxicados
Estudiantes de la I.E Elvira Castro de Quiroz, con síntomas de intoxicación en la posta de Pachitea (Piura).
Para el analista, la solución pasa por una reforma profunda que incluya supervisión constante de la Contraloría General de la República y una revisión completa de los procesos de selección de proveedores. “Debe haber criterios más estrictos que privilegien la calidad antes que la cantidad. Hoy en día, se opta por marcas desconocidas sin estándares adecuados”, indicó.
Finalmente, Antezana alertó sobre las consecuencias de mantener el programa sin cambios significativos.
“Se sigue sacrificando la salud de los estudiantes en favor de cifras y cobertura. No podemos esperar más casos de intoxicación para tomar medidas”, concluyó.
Fuente El Tiempo



