El árbitro Franz Nunzio Fernando Kundmüller Caminiti, quien tiene una orden de prisión preventiva en su contra por 18 meses por el caso de los presuntos laudos arbitrales a favor de Odebrecht, salió del país el pasado 13 de octubre rumbo a Holanda y, hasta la fecha, no se ha registrado su retorno.

Así consta en el Certificado de Movimiento Migratorio consultado por El Comercio este miércoles. Kundmüller Caminiti también registra viajes en diciembre del 2016, julio del 2017 y julio del 2018 con el mismo destino. El abogado tiene una orden de captura a nivel nacional e internacional.

Cabe precisar que el pedido de prisión preventiva fue realizado por la fiscalía el 18 de octubre, después de que Kundmüller dejara el país.

En la primera audiencia que se evaluó el pedido de la fiscalía, el 29 de octubre, el juez Jorge Chávez Tamaríz le consultó a Omar Toledo, quien se acreditó como su abogado, por el paradero de su patrocinado, a lo que respondió: “Mi defendido ha salido del Perú hace tres semanas de vacaciones con su familia y por lo tanto no ha podido asistir a la diligencia”.

“Él no tenía conocimiento de la programación de esta audiencia; sin embargo, va a adelantar su regreso y va a llegar el fin de semana. [¿Cuándo?] El domingo”, indicó.

El Comercio se comunicó ayer martes con Toledo, quien confirmó que Kundmüller no se había puesto a derecho y mencionó que tampoco tenía conocimiento si lo haría en los próximos días puesto que no habían tenido comunicación.

Sí cuestionó la resolución del juez, al indicar que carecía de motivación. También mencionó que ya venían trabajando para fundamentar su apelación y esperar el pronunciamiento de una segunda instancia.

“No es posible que se pida la libertad del señor [Horacio] Cánepa, que es un confeso delincuente que ha recibido dinero, y de personas que no está demostrado absolutamente ningún pago se pida prisión preventiva”, dijo.

De acuerdo con la tesis de la fiscalía, Kundmüller habría recibido más de US$37 mil por parte de la constructora Odebrecht.

Este Diario se volvió a comunicar con Toledo hoy, quien expresó que en la citada audiencia brindó la información que le dio la esposa del árbitro y que no ha tenido comunicación con Kundmüller ni tampoco sabe su paradero.

Según fuentes de la Interpol, consultadas por El Comercio, una vez dictada la orden de captura internacional por el juez y esta es notificada, la alerta roja se tarda en ser tramitada entre dos a tres días.

Fuente El Comercio

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