Ya se conoce a los responsables de la vacunación clandestina contra el COVID-19. La comisión investigadora conformada por el Ministerio de Salud (Minsa) concluyó que el embajador Arturo Jarama y el asesor en salud Carlos Castillo fueron quienes repartieron parte de las 2,000 vacunas entregadas por Sinopharm entre sus familias y personas que no estaban relacionadas a la investigación.

Jarama, conocido como el ‘zar de las vacunas’, y Castillo lideraban el grupo multisectorial de compra de vacunas. Ellos decidían las contrataciones con los laboratorios.

En el informe de 66 páginas entregado ayer por Fernando Carbone, presidente de la comisión, se indica que el médico Germán Málaga, jefe del programa de ensayos clínicos, señaló a ambos funcionarios de haber ordenado a qué personas se aplicaban las dosis.

“Estos hechos vulneran lo establecido en el reglamento de ensayos clínicos (…) respecto de las personas que participan en la ejecución donde se considera que “el sujeto de investigación es el individuo que participa en el ensayo clínico” y no otros ‘relacionados’”, se lee en el documento.

De acuerdo a Carbone, finalmente fueron 470 las personas que recibieron las vacunas chinas. Explicó que la cifra se redujo porque en la primera lista difundida de 487 vacunados había nombres repetidos hasta 21 veces y fechas inexactas.

De los 470, 101 beneficiados no pertenecían a la investigación ni a los 12 mil voluntarios. Es decir, se les ofreció la vacuna sin criterio clínico. Entre ellos están el expresidente Martín Vizcarra, y las exministras Pilar Mazzetti y Elizabeth Astete.

Algo que se revela es que Mazzetti recibió la vacuna en su casa junto a su jefe del gabinete de asesores, Danilo Céspedes Medrano, y su asesora Nancy Olivares Marcos.

El resto, las 369 personas que completan la lista, sí eran parte de la investigación desplegada por las universidades Cayetano Heredia y San Marcos. Sin embargo, en el documento compartido no aparecen los nombres de las 470 personas.

Carbone ensayó una justificación para no hacer públicas las identidades. “Calificar a todos como iguales podría estar manchando las honras de personas que sí estaban aptos para aplicarse la candidata a vacuna”, dijo en conferencia de prensa.

A su turno, el ministro de Salud, Óscar Ugarte, reiteró que la Cancillería requirió al gobierno chino 3,200 vacunas y que de ellas, 1,200 fueron a la embajada de China en el Perú.

Precisó que existen 803 vacunas inmovilizadas en la sede de la Cayetano y 58 en la de San Marcos.

Lo que se viene

El informe formula una serie de recomendaciones para que se tomen medidas contra los funcionarios involucrados en la vacunación clandestina.

Plantea que las áreas de disciplina del Minsa tomen conocimiento para que adopten los procedimientos que correspondan.

Asimismo, el reporte será enviado a la Cayetano y a San Marcos, universidades a las que pertenecen los médicos Germán Málaga y Eduardo Ticona, para su conocimiento. Y también lo recibirá el Colegio Médico para que evalúe tomar acción contra ambos profesionales.

Agrega que el comité de ética de los ensayos clínicos no debió aprobar un protocolo para vacunar fuera del programa que lideraba Málaga, y que el Instituto Nacional de Salud (INS) tampoco debió avalarlo.

La Procuraduría Anticorrupción y el Ministerio Público, que ya abrió investigación, también tendrán el informe.

Tenga en cuenta

-Los beneficiados de la vacuna manifestaron para el informe que fueron invitados por los investigadores del ensayo clínico. Entre ellos estaban Germán Málaga, Eduardo Ticona, Hugo García y Javier Bustos. La comisión halló responsabilidad en ellos.

-Se indica que Málaga no respetó las prácticas clínicas básicas para investigación médica en seres humanos.

-La lista de vacunados, según la comisión del Minsa, se realizó con la información proporcionada por la Cayetano y Carlos Castillo.

Fuente Perú21

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

once − nueve =

Translate »