El proyecto de mayor inversión que dispuso financiar el presidente Pedro Castillo, la culminación de un camino que vincula a ocho comunidades de Chota, incluida la localidad donde nació el jefe del Estado, fue adjudicado a un consorcio de dos empresas de dudosos antecedentes.

Fue el alcalde de Anguía, Nenil Medina Guerrero, amigo del mandatario, quien, mediante la modalidad de invitación y contratación directa, entregó la obra de 19,5 millones de soles a Iberico Ingeniería y Construcción (Ibervial) y Grupo Constructor Parasol, el 5 de octubre del 2021.

Nenil Medina dispuso adjudicar la millonaria obra sin licitación, luego de haber mantenido reuniones en cinco ocasiones con el presidente Castillo: el 7, 21, 22 y 30 de agosto del 2021, y el 5 de setiembre del mismo año.

El proyecto comprende al pueblo donde nació Castillo; el alcalde es su amigo íntimo y también fue el presidente quien ordenó la transferencia de los fondos. Es muy difícil que el jefe del Estado no se haya enterado de la contratación de Ibervial y Grupo Constructor Parasol en la que tenía mucho interés, como lo dejó sentado cuando el 13 de setiembre del 2021 anunció la obra en la misma Anguía.

Al menos desde 2012, la constructora Ibervial aparece en el sistema de deudores coactivos de la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat), con un monto acumulado de 5,9 millones de soles. Y no es el peor antecedente.

De acuerdo con la base de datos del Organismo Supervisor de Contrataciones del Estado, Ibervial recibió dos sanciones, una por incumplimiento de ejecución de obra y la otra por presentación de información inexacta. Y, más recientemente, el 22 de octubre del 2021, la Sala Penal de Tacna ratificó la sentencia por colusión entre el exalcalde provincial de Tacna Jacinto Gómez, y cuatro empresarios, entre ellos Omar Iberico Grandez, propietario de Ibervial. Se le dictó 3 años de prisión suspendida por corrupción.

Ibervial es la constructora que escogió el alcalde Anguía para concederle el proyecto de 19,5 millones de soles. Pero hay más. En 2018, Ibervial formó consorcio con la empresa H.B. Estructuras Metálicas para la construcción de puentes vehiculares en Arequipa, por 23 millones de soles. Lo sorprendente es que H.B. Estructuras Metálicas es la misma que integró el ahora famoso Consorcio Puente Tarata III, junto con Termirex y Tableros y Puentes (Tapusa).

Como es de conocimiento público, este consorcio se encuentra bajo investigación fiscal por presuntamente haber obtenido una obra de 232,5 millones de soles mediante pago de sobornos, según los colaboradores eficaces Karelim López y Zamir Villaverde. Fue el organismo del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, Provías Descentralizado, que concedió la adjudicación el 22 de octubre del 2021. Dos semanas después de que el alcalde de Anguía contrató directamente a Ibervial y Grupo Constructor Parasol.

Reporteros de La República llegaron hasta la oficina de Ibervial, en la cuadra 32 de la avenida Aviación, pero nadie respondió. De acuerdo con los vecinos, en la oficina no hay actividad.

En la dirección de Jonathan Collazos Iberico, que también aparece como representante de Ibervial, la persona que atendió a los periodistas dijo que en ese lugar no vivía nadie con ese nombre y apellido. La empresa Grupo Constructor Parasol señaló como dirección ante la Municipalidad de Anguía la calle auxiliar Néstor Gambetta, manzana E 1, lote 2, Asociación de Microempresarios Inca Pachacútec, en Ventanilla.

Los vecinos confirmaron que en ese lugar residía Rocío Pintado Ruiz, dueña del Grupo Constructor Parasol, y que no siempre estaba en casa. Como puede apreciarse en la fotografía que se publica en esta página, la infraestructura del Grupo Constructor Parasol no corresponde a una empresa que contrata con el Estado por 19,5 millones de soles.

Según la base de datos de los proveedores del Estado, el Grupo Constructor Parasol solo ha obtenido cuatro contratos en toda su existencia, incluyendo el que consiguió con la Municipalidad Distrital de Anguía. No es precisamente un contratista de importancia.

¿Por qué el alcalde Nenil Medina Guerrero escogió a estas empresas y les pidió que formaran un consorcio para una obra de envergadura de 19,5 millones de soles? ¿No había otras con mejores calificaciones? ¿Qué une a Nenil Medina con estas constructoras?

Quizás todas las irregularidades descritas explican por qué el consorcio no cumplió con entregar la obra el 19 de mayo del 2022, como está establecido en el contrato.

Deudas coactivas

Desde 2012, la constructora de Omar Iberico Grandez le debe a la Sunat un acumulado de 5,9 millones de soles, pero al alcalde de Anguía, Nenil Medina Guerrero, no le importó y le adjudicó una obra de 19,5 millones de soles.

Fuente La República

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