Se le acusa por los delitos de lavado de activos, corrupción, colusión agravada contra la seguridad pública, asociación ilícita para delinquir, entre otros.
El ex presidente regional de Tumbes, Gerardo Viñas, fue trasladado a la capital en un avión militar arribando a las 3:50 pm, en el terminal de la Dirección Nacional de la Policía Aérea (DIPA) y derivado a la Segunda Sala Penal Nacional, para afrontar los 40 procesos judiciales que tiene en su contra.
Luego de 23 meses de estar prófugo de la justicia, Gerardo Viñas por fin fue puesto a disposición de las autoridades peruanas en medio de fuertes medidas de seguridad por parte de la Policía peruana en el Centro Binacional de Atención Fronteriza (Cebaf) y en presencia del fiscal Alexander Pérez, coordinador de la fiscalía anticorrupción.
Una vez hecha la entrega, el ex presidente regional pasó por el médico legista del Ministerio Público para verificar su estado de salud y confirmar su identidad. Posteriormente fue trasladado a la capital en un avión Antonov y tras su arribó a la DIPA fue llevado a la Segunda Sala Penal Nacional que dictó orden de prisión preventiva.
S/ 56 MILLONES
Según un informe de la comisión congresal de Fiscalización y Contraloría, basado en información de la Contraloría General de la República y del Ministerio Público, la gestión de Viñas causó un perjuicio al Estado por S/ 56’288.641.
Alexander Pérez, coordinador de la fiscalía anticorrupción, aseguró que Gerardo Viñas debe afrontar 40 procesos judiciales, entre los que resalta lavado de activos, corrupción, y asociación ilícita para delinquir.
“Gerardo Viñas deberá ser puesto a disposición de los órganos jurisdiccionales para afrontar dos órdenes de prisión preventiva y 40 procesos judiciales como corrupción, lavados de activos, asociación ilícita para delinquir, etc”, indicó.
El ex presidente regional tiene dos órdenes de prisión preventiva dispuestas en Tumbes y otras cuatro requisitorias en Lima.
35 AÑOS DE CÁRCEL
El abogado penalista, César Nakazaki, indicó que Viñas será procesado por todos los delitos que se le imputa ya que su detención ha sido bajo la figura de expulsión y no de extradición, “El ex gobernador ha venido vía expulsión, entonces el Estado peruano tiene la libertad de juzgarlo por todos los casos que considere. Si hubiese sido extraditado solo sería juzgado por el delito objeto de la extradición”, afirmó.
Asimismo, el letrado aseguró que la máxima pena a la que podría ser condenado es a 35 años de pena privativa de la libertad, pese a ser condenado a más años en los procesos individuales ya que en nuestra legislación la máxima pena es de 35 años.
“Depende del delito, las penas serán distintas. Sin embargo, la pena máxima en la legislación peruana es 35 años. Es decir, si lo condenan a todos los delitos que se le imputa, sin importar la pena, la suma de las penas no puede ascender a los 35 años”.
A LA CARCELETA
Hasta el cierre de esta edición Gerardo Viñas se encontraba en la Segunda Sala Penal Nacional esperando su traslado a la carceleta de Palacio de Justicia de donde será llevado a un penal de máxima seguridad de la capital.
Fuente Diario Uno

