El proceso de reconstrucción luego del Fenómeno del Niño Costero fracasó porque los contratos de Gobierno a Gobierno no funcionaron, debido a que subcontrataron empresas peruanas, la cuales, algunas de ellas, abandonaron las obras a medio hacer.
“Lo que se viene en el Niño 2023-2023 será catastrófico debido a que el contrato G2G (Gobierno a Gobierno) sirvió prácticamente como una lavada de cara porque al final se terminaron subcontratando a las empresas peruanas, que en muchos casos se han dejado obras a medio hacer”, afirmó el analista en urbanismo, Giovany Rocío.
En otro momento, explicó que parte de la población vulnerable a las lluvias se genera por culpa de los traficantes de terrenos, quienes venden lotes en zonas riesgosas y sin ningún análisis de suelo.
“Hay terrenos descampados que los empresarios o utilizan o no construyen porque saben que no cumplen con los estándares para construir, pues no pasaría ningún análisis de riesgo, sin embargo, aparecen estos traficantes que simplemente vienen echan cal y lotizan los terrenos que a la postre empiezan a vender sin importarle que los ríos tienen memoria y cuando se desbordan arrasan con las viviendas”, puntualizó.
Fuente Diario Expreso

