La provincia de Luya enfrenta un nuevo escándalo de gestión pública tras revelarse que el proyecto “Rehabilitación y mejoramiento del camino vecinal Lámud – Chaquil – Trita – Luya Viejo – Santa Catalina – San Miguel de Cruzpata – Chocta – Cohechán”, valorizado en más de S/ 19 millones, presenta un año de retraso, pagos irregulares y serias deficiencias en su ejecución.
La obra, adjudicada al Consorcio Vial Chocta —integrado por V&H Contratistas Generales EIRL y Corporación Group LCS EIRL— debía culminarse en septiembre de 2024, pero continúa inconclusa pese al evidente deterioro de la vía y a múltiples alertas de los beneficiarios. La supervisión está a cargo del Consorcio Supervisor Chocta 2, conformado por RBG Ingenieros S.A.C., por un monto de S/ 611 mil.
Una reciente inspección de la Contraloría General de la República reveló hechos graves:
- Mala calidad del afirmado
La capa de afirmado presenta baches, hundimientos, empozamientos y ahuellamientos, incumpliendo las especificaciones técnicas. Esto compromete la resistencia, durabilidad y vida útil de la carretera.
Las afectaciones fueron registradas en diversas progresivas del Tramo I Lámud – Santa Catalina, entre ellas:
- KM 8+345 al KM 8+460
- KM 8+960 al KM 8+880
- KM 16+580 al KM 16+610
- KM 18+900 al KM 19+900
- Pagos por trabajos no ejecutados
La entidad aprobó la valorización N.º 16, correspondiente a agosto de 2025, que incluía 28 partidas con metrados no ejecutados, generando pagos indebidos al contratista.
Pese a estas inconsistencias, el supervisor otorgó conformidad mediante carta N.° 053-2025-CSCH2/RC.
La Contraloría advirtió que entre la valorización del contrato principal y la del adicional de obra N.º 03 se habrían efectuado pagos sin sustento técnico por S/ 2 728 006,27, según notas de pago del 24 de septiembre de 2025.
- Taludes inestables sin acciones correctivas
Se identificaron deslizamientos de taludes sin intervención del contratista, poniendo en riesgo la seguridad de los usuarios y la funcionalidad de la vía.
Silencio municipal pese a los graves hallazgos
El alcalde provincial de Luya, Amílcar Díaz Mendoza, quien arrastra cuestionamientos por presuntos actos de corrupción y lavado de activos, no ha adoptado medidas correctivas frente a las irregularidades detectadas. Mientras la obra continúa paralizada o mal ejecutada, el burgomaestre se desplaza en modernas camionetas sin atender el problema que afecta a miles de productores, transportistas y pobladores de los distritos involucrados.
A más de un año del plazo establecido, se desconoce cuándo —y si— la obra será concluida en condiciones adecuadas.
La población exige respuestas claras, sanciones para los responsables y la inmediata intervención de los órganos de control para evitar que más de 19 millones de soles del Estado terminen en una obra de mala calidad e inconclusa.
Fuente Reina de la Selva

