Cinco de cada nueve municipalidades en el Perú presentan una grave incapacidad para ejecutar su presupuesto asignado, ya que no logran gastar ni la mitad de los recursos a pocas semanas de concluir el año fiscal.
Esta deficiencia crónica, que afecta al 53% de los gobiernos distritales, persiste a pesar de que el Congreso ha aprobado destinar un 2% adicional del IGV al Foncomún, lo que genera cuestionamientos sobre la eficiencia del aumento presupuestal.
La situación se agrava porque incluso municipios con abundantes recursos, como San Marcos en Ancash que recibe canon minero, no superan el 40% de ejecución, evidenciando que el problema trasciende la disponibilidad financiera y se relaciona con profundas falencias en gestión pública que impiden el desarrollo local.
Entre las causas principales de este subejercicio se identifican la excesiva burocracia en los procesos de licitación y la escasez de profesionales especializados en contrataciones estatales, factores que ralentizan igualmente compras menores y obras de gran envergadura.
Fuente Atv.pe

