Dos testigos de la Fiscalía señalan que Adolfo Ocampo sí sabía de contrato por el que restaurante funcionaba irregularmente
Dos nuevos testimonios complican aún más al alcalde de San Juan de Miraflores, Adolfo Ocampo, en el denominado caso ‘Rinconcito Municipal’, un restaurante que funcionó en la quinta planta del palacio municipal sin contar con licencia de funcionamiento, inscripción en los registros públicos ni aprobación del consejo consultivo edil.
Las manifestaciones, ofrecidas a la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima Sur,señalan que el burgomaestre Ocampo sí habría tenido conocimiento de la suscripción de este irregular contrato.
El primero de los testimonios corresponde al exgerente municipal, Segundo García Rojas, investigado en este caso por el presunto delito contra la administración pública en la modalidad de colusión en agravio de la comuna de SJM.
Este exfuncionario afirmó que el contrato nunca fue tramitado debidamente, pese a lo cual fue firmado por orden del alcalde Adolfo Ocampo a través de su exasesor principal, Elías Luyo Oroya.
García Rojas dijo que la autoridad edil sí tenía conocimiento de la cafetería que iba a funcionar en el palacio municipal porque —aseguró— lo llamó en varias oportunidades a su oficina por ese tema. Esta versión desacreditaría la manifestación de Ocampo, quien en las investigaciones ha señalado que se enteró de los hechos en una sesión de concejo, no antes.
El testigo reveló que, incluso, el hijo del alcalde, Edgar Ocampo, lo visitó en su oficina en varias oportunidades diciéndole: “Mi papá dice que firmes el contrato”. También sostuvo que el hijo de la autoridad realizó estas visitas acompañado de Elías Luyo, el citado exasesor de Ocampo.
El segundo testigo de la Fiscalía es Moisés Quispe Arotinco, quien se desempeñó como filmador y editor del departamento de la subgerencia de Relaciones Públicas y Comunicaciones de la comuna.
Quispe ratificó lo que había señalado previamente en su declaración jurada. Recordó que su trabajo en el municipio era filmar y tomar fotografías de las actividades del burgomaestre Ocampo, tal como sucedió en el acto de inauguración del cuestionado restaurante.
El extrabajador señaló que efectuó ese trabajo por orden de su jefa directa, Katherine Ojeda Quicaño, con lo que se desprende que la cobertura del evento tenía el visto bueno del alcalde, algo que la autoridad edil ha negado reiteradamente.
Quispe remarcó que se filmó y se tomó fotos “de la inauguración del restaurante por el alcalde doctor Adolfo Ocampo Vargas”.
Indicó que en una de las fotos, presentada anteriormente ante la Fiscalía por el regidor Gregorio Contreras, aparece la filmadora que se usó para este trabajo, la misma que se utiliza para las diversas actividades del alcalde Ocampo. Además, manifestó que en ese evento estuvieron presentes varios funcionarios del municipio.
Señaló, además, que dejó todo ese material en la computadora que se encuentra en la oficina de la referida subgerencia. Ese acto constataría que el material fue guardado como todos los trabajos que realizaba para la mencionada comuna.
EL DATO
Algunos regidores de San Juan de Miraflores que investigan este caso han obtenido evidencias de que quien estaba a cargo del restaurante era José Luyo Dávila, hijo del exasesor municipal de Ocampo.
Fuente Diario16

