En 2009, en el Perú se implementó oficialmente Obras por Impuestos (OxI), un mecanismo a través del cual se busca agilizar la inversión pública y que permite a las empresas cambiar el pago en efectivo de su impuesto a la renta (IR) por la construcción de proyectos para el Estado con la finalidad de cerrar brechas.
Esta modalidad, que ha permitido acelerar las inversiones, tendría el visto bueno de la presidenta Keiko Fujimori, quien recientemente anunció la firma de un convenio para empezar a construir viviendas de emergencia en Junín, afectadas por los últimos sismos, mediante las OxI y por un monto de S/22 millones.
“Estamos trabajando todos los niveles de gobierno. Saludo a la empresa privada y espero que más empresas, a través de Obras por Impuestos, estén presentes para seguir avanzando la reconstrucción”, manifestó.
IMPACTO
Desde su creación hasta el 7 de agosto, las entidades públicas han adjudicado 1,516 intervenciones bajo la modalidad de OxI por un total de S/23,916 millones, según información brindada por Proinversión a este diario.
Solo en lo que va del año, las inversiones (que incluyen adendas suscritas durante la ejecución de la intervención) ascienden a S/6,867 millones. Dicho monto es S/1,647 millones mayor al registrado en 2025, pese a que aún faltan cerca de cinco meses para que acabe el año.
De acuerdo con la agencia de promoción, desde la puesta en marcha de esta modalidad, el sector privado ha desempeñado un rol determinante en su implementación. Por eso, en todos estos años, 593 empresas han financiado y ejecutado proyectos bajo este mecanismo.
El Banco de Crédito del Perú se posiciona como el principal financista, con un monto acumulado de S/1,846 millones (8% del total), seguido por Compañía Minera Antamina S.A., con S/1,837 millones (8%), y Southern Peru Copper Corporation, con S/1,427 millones (6%).
Por sectores, transporte encabeza la lista de rubros con mayor monto de inversión adjudicado mediante OxI durante los casi 20 años que lleva funcionando esta modalidad con S/6,465 millones, seguido por educación con S/5,222 millones, salud con S/3,232 millones, orden público y seguridad con S/2,328 millones y saneamiento con S/2,243 millones.
PROYECCIONES
Aunque Proinversión estima que la tendencia creciente de las OxI, que han registrado un crecimiento promedio anual del 25% en los montos adjudicados, podría moderarse temporalmente por el inicio de las nuevas gestiones regionales y locales, reveló que se cuenta con más de 727 inversiones en promoción por S/16,183 millones.
Asimismo, precisó que, ante las situaciones de peligro inminente o la ocurrencia de desastres, el marco de OxI permite ejecutar Inversiones de Optimización, Ampliación Marginal, Reposición y Rehabilitación (IOARR) de emergencia en zonas que cuenten con Declaratoria de Estado de Emergencia, facilitando una atención oportuna de las necesidades identificadas.
Para el exministro de Economía y Finanzas David Tuesta, en el caso de proyectos grandes lo que se podría hacer es que se permita la creación de consorcios que puedan incluso trabajar en obras que atiendan emergencias como la del fenómeno de El Niño.
“Para que una empresa muestre interés, algo que toman en cuenta es que se desarrolle en la zona de influencia directa del negocio, que permite, además, tener un impacto reputacional. Luego, también se considera que sea algo simple de hacerse y no demore mucho en ejecutarse”, añadió.
No obstante, advirtió que hay algunas compañías que se pueden desanimar de apostar por las OxI por permisos, inspecciones y una serie de burocracia que impactan en el desarrollo de los proyectos y que a la larga pueden significar un costo más alto.
“Si la obra demora por razones que no son responsabilidad de la empresa, sino de la burocracia, ¿a quién van a culpar? Seguramente van a cuestionar a esa empresa cuya reputación se puede ver afectada. Si no crece más este mecanismo, es porque hay algunos limitantes. Además, hay municipios y gobiernos regionales que prefieren no apostar por este mecanismo porque prefieren manejar su plata y hacer las obras por su cuenta”, manifestó.
REVISIÓN
Por su parte, el exviceministro de Economía Carlos Casas consideró que las OxI son un mecanismo que debe utilizarse bajo condiciones especiales y no generalizarse “porque es peligroso, dado que implica endeudamiento del Estado”. Igualmente, consideró que hay algunas empresas que se pueden desanimar para apostar por las OxI por la “maraña de trámites” que deben hacerse en el Estado, que si bien han disminuido en los últimos años, aún alejan a las inversiones.
“Hoy en día existen muchos proyectos aprobados que están siendo eliminados del Banco de Proyectos del Invierte.pe porque no se ejecutan. Quizás se puede avanzar haciendo un filtrado de proyectos urgentes y que la comunidad necesita. Es un mecanismo que permite ejecutar, eso sí, de manera más rápida”, resaltó.
Del mismo modo, señaló que es un mecanismo ideal para empresas mineras que desean mejorar la calidad de vida de la población en su zona de influencia.
Fuente Perú 21

