Una investigación periodística reveló posibles conflictos de interés en el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN). Su presidente, Rolando Páucar Jáuregui, eliminó del catálogo institucional el servicio de pruebas de hermeticidad, lo que habría favorecido a una empresa vinculada a sus hijos. Esta decisión habría beneficiado directamente a Aleph Group & Asociados, una empresa cuyos accionistas principales son sus hijos: Alexandra y Salomón Páucar Peñaherrera.
El servicio retirado es esencial para detectar fugas de material radiactivo en densitómetros nucleares, herramientas usadas en obras civiles como carreteras. Su eliminación ha dejado a Aleph Group como único proveedor disponible en el país, pese a que el IPEN generaba alrededor de S/ 400,000 anuales por este servicio.
Según registros del Organismo Especializado para Contrataciones Públicas Eficientes (OECE), Aleph Group tiene autorización para realizar pruebas de hermeticidad. No obstante, fue desaprobada recientemente por el IPEN en otro servicio técnico, lo que motivó un reclamo que incluía como sustento un informe firmado por el propio Rolando Páucar, ahora en su rol de presidente de la institución.
Fotografías difundidas por el medio de investigación muestran a Páucar usando indumentaria con el logotipo de Aleph Group, lo que ha aumentado las críticas por una posible falta de imparcialidad. A esto se suma que Páucar presidió la empresa hasta hace dos años, antes de asumir el cargo en el IPEN en 2024.
El funcionario explicó que la eliminación de 17 servicios, incluido el de hermeticidad, obedeció a una revisión técnica interna que no se hacía desde hacía años. Además, aseguró que las fiscalizaciones y autorizaciones no dependen directamente de su oficina, sino de la Oficina Técnica de la Autoridad Nacional (OTAN).
El caso ha encendido las alarmas sobre posibles actos de nepotismo en entidades públicas. Ha evidenciado cómo decisiones administrativas pueden beneficiar a empresas privadas vinculadas a funcionarios. Esto debilita la confianza en instituciones encargadas de supervisar temas sensibles como la seguridad radiológica.
Fuente La Razón

