La obra de mejoramiento de la red vial en el tramo Higueras-Cozo, valorizada en más de S/ 31 millones, continúa paralizada pese a haber sido iniciada en 2024, en un escenario que afecta la transitabilidad y golpea el costo del transporte para la población de la zona altoandina, según informó el alcalde del distrito de Margos. De acuerdo con la autoridad, el conflicto se originó por la falta de pago a personas afectadas por el Pacri, situación que derivó en la suspensión de los trabajos.
Durante una reunión con pobladores de Cozo y alcaldes de distritos beneficiados por la vía, la autoridad edil señaló que la población decidió impedir la continuidad de la obra mientras no se concrete la compensación económica comprometida. Según indicó, existe una empresa contratada por el Gobierno Regional para elaborar el expediente del Pacri, pero ese documento todavía no ha concluido su fase de preparación, lo que mantiene bloqueada la ruta administrativa para autorizar los pagos.
El alcalde de Margos precisó que, según el compromiso asumido en esa reunión, la empresa entregaría el expediente técnico el 21 de abril. Recién después, añadió, la Dirección Regional de Transportes deberá remitirlo al Gobierno Regional para su revisión, conformidad y resolución. Mientras ese procedimiento no se complete, la población mantiene su posición de no permitir el reinicio de los trabajos. La autoridad sostuvo, además, que su municipio ha pedido a la contratista avanzar con la ejecución y aprovechar la temporada seca.
La paralización, sin embargo, no solo posterga la culminación del proyecto, sino que repercute en la movilidad diaria de los usuarios. El alcalde manifestó que, debido a la apertura de nuevos tramos y a la falta de mantenimiento, en la carretera se registran caída de piedras, presencia de desmontes y restricciones de pase durante la ejecución. Ese escenario, según dijo, dificulta la conexión hacia los distritos ubicados en la parte alta y limita el tránsito regular de transportistas y pasajeros.
El costo social de la paralización
La afectación más inmediata se observa en el bolsillo de los usuarios. El alcalde de Margos advirtió que, cuando la carretera se encuentra en mal estado o el tránsito se restringe, los pasajes suben y el impacto recae sobre la población de los distritos altoandinos. Según declaró, esa situación obliga a las autoridades locales a exigir a la Dirección Regional de Transportes labores de limpieza y mantenimiento para recuperar condiciones mínimas de accesibilidad en la vía.
En ese contexto, la autoridad también señaló que las maquinarias ya no estarían en la zona, aparentemente por el costo que implica mantener equipos detenidos mientras la obra permanece suspendida. Pese a ello, afirmó que el contratista expresó su compromiso de continuar los trabajos y suscribió un acta con la población. La atención queda ahora puesta en la reunión anunciada con el gobernador regional, de la que dependerá si la obra retoma su curso o prolonga una paralización que ya afecta a quienes dependen de esa carretera para desplazarse, comerciar y acceder a servicios básicos.
Fuente Ahora

