Estar al frente de Petroperú le resulta difícil a su presidente, Carlos Paredes Lanatta, quien apenas tiene dos meses en este cargo, pero admite que no puede negar que en esta empresa hay corrupción.

Durante su exposición en la conferencia internacional “Las empresas y el sistema penal: un enfoque integral”, que organiza el estudio Rebaza, dijo que le preocupa mucho tomar decisiones en la empresa que registra las mayores ventas del país sin incurrir en contingencia legal, que lo afecte a él y a su familia.

“Pero tengo que tomar decisiones, por lo que estoy tratando de actuar con la máxima transparencia; estamos con un programa de Buen Gobierno Corporativo. Converso con todos, como con la Contraloría General de la República, que tiene un nuevo hito de control concurrente”, comentó.

En ese sentido, refirió que el nuevo jefe del Órgano de Control Interno (de Petroperú) es un personaje de quien le dijeron que es “un perro de presa”. “Lo presentamos al directorio diciendo que es un ‘perro de presa’ que necesitamos para terminar de demostrar quiénes son claramente ilegales; por tanto, decir que en Petroperú no hay corrupción es mentir. Es un cáncer que afecta al país y a muchos países”, precisó.

Asimetría. Paredes explicó que su gestión ha buscado también una reunión con Proética, por lo que pronto será recibido por sus miembros, y espera que lo apoyen en su afán de conseguir una mayor transparencia al frente de Petroperú.

Refirió que si, además, no toma decisiones, es por desconocimiento. “No hay acceso a toda la información; hay un problema de asimetría de información entre la gerencia y el directorio. Es un problema que percibí con toda su crudeza al asumir la presidencia; antes estuve dos meses como director de la empresa y no tenía acceso a la información, que tengo ahora”, afirmó.

En ese sentido, refirió que se está tratando de dar incentivos para que haya una mejor transmisión de la información, sobre todo de los trabajadores.

Fuente Diario Correo

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