Una cachetada a la necesidad. A pesar que la zona está declarada, en el mapa de la región, como de extrema pobreza, la Municipalidad Distrital de Salas construyó, en el 2011, un colegio que hasta ahora no puede utilizar.

La obra consistía en el mejoramiento de la infraestructura del plantel N° 10061 en el centro poblado Colaya, que tuvo un presupuesto total de 3 millones 441 mil 221 soles, para nada.

AL AGUA. La denuncia por este caso fue acogida por la congresista fujimorista, Milagros Takayama Jiménez, quien de inmediato le solicitó al contralor regional norte, Nelson Guevara Altamirano, tome cartas en el asunto y este accionó.

“Es increíble que un profesional haya podido hacer los estudios de prefactibilidad de esta obra, creo que no es necesario ser ingeniero o arquitecto para darse cuenta que ahí no se puede construir nada, menos un colegio”, sostuvo Takayama.

La parlamentaria añade que el órgano de control le adelantó que, tras su visita a estas instalaciones detectaron que la obra fue recibida el 24 de marzo de 2011 mediante un acta de entrega.

“Según me informa la Contraloría, los funcionarios de la comuna les indicaron que en un primer momento los escolares, sobre todo los más pequeños, tenían dificultades para utilizar las escaleras porque presenta mucha pendiente, a parte que no tienen barandas (pasamanos)”, comentó.

Además, la Contraloría constató que Defensa Civil Regional emitió un contundente informe, 14 días después de la recepción de obra.

“El informe concluye, entre otras cosas, que los estudiantes que hagan uso de este plantel estarán expuestos a riesgo muy alto, además de quedar desprotegidos ante peligros potenciales como: fuertes precipitaciones, fenómeno El Niño, deslizamientos, derrumbes, erosión, sequía y de sismos”, indicó.

Otra de las cosas que la Contraloría halló en este colegio es que este se encuentra en total abandono, pues la ubicación geográfica donde se edificó no es la adecuada.

“Además me informan que al estar abandonado se ha producido la sustracción de inodoros, entre otros accesorios del centro educativo. Asimismo, con el transcurrir del tiempo las aulas aledañas al cerro se encuentran prácticamente enterradas, lo que hace que sean inhabitables, lo cual no permite que la inversión hecha por el Estado cumpla con su objetivo”, señaló Takayama Jiménez.

EDUCACIÓN. Correo también dialogó al respecto con el gerente regional de Educación, Ulises Guevara Paico, quien resaltó que este colegio aún no está bajo la tutela de este ministerio.

“Hace poco volvimos a ir, pero no podemos intervenir porque el tema está judicializado, tengo entendido que el municipio habría denunciado a la empresa constructora por esta situación”, precisó Guevara.

El funcionario corroboró que el plantel fue construido en un terreno que presenta fallas geológicas y que en este aspecto, para él, existirían varios culpables.

“Uno de los primeros responsables es el alcalde o alcaldesa que permitió que se ejecute esta obra ahí, ojo, la edificación en sí, o sea, sus paredes, están bien hechas, pero el terreno no es el adecuado”, dijo.

Agrega que, al interior de las aulas, a pesar que estas no funcionan, existe inmobiliario de primera calidad que espera no se deteriore.

“Nosotros como Gerencia de Educación no podemos disponer de nada, porque no hemos recepcionado este colegio y en esas condiciones jamás lo haremos”, refirió.

Guevara enfatizó que mientras todo esto se resuelve, la población escolar del centro poblado Colaya estudia en un centro educativo, cuya infraestructura está deteriorada.

“A raíz de las últimas lluvias, los ambientes de la cocina quedaron dañados, lo que constituye un riesgo para las madres de familia que atienden el programa Qali Warma”, acotó.

Fuente Diario Correo

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