La denuncia contra Edgar Alarcón por la compra de 90 autos no procedió dentro de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales porque se remitía a hechos de cuando era vicecontralor y no contralor, dijo hoy la titular de dicho grupo de trabajo, Karina Beteta.
Según explicó, la denuncia fue recibida en agosto de 2016, pero esta contenía hechos que se remontaban a un periodo en que Edgar Alarcón era vicecontralor, lo cual no estaba dentro de las competencias de la subcomisión y bajo esa premisa se votó por que pasara al archivo.
“No era titular (de la Contraloría), vimos la parte formal, no ingresamos al fondo de la materia porque no era necesario referirnos al tema”, argumento la legisladora en RPP.
En su opinión, lo que se debe defender es el debido proceso y se puede estar de acuerdo o no con la elección del contralor, pero ello no tiene por qué llevar al Congreso a ir en contra de la Constitución.
Dijo, además, que de acuerdo al reglamento del Parlamento, la subcomisión no es una comisión ordinaria, y por ende no puede dar recomendaciones ni derivar una denuncia a otra comisión.
“No se puede responsabilizar al Parlamento. Todos los congresistas votamos a favor, fue unánime”, insistió Beteta, quien aseguró no lamentar lo decidido dentro de la subcomisión.
“Tenemos parámetros para actuar, puedo estar de acuerdo o no, pero no puedo forzar la Constitución”, reiteró.
En la víspera, el programa Cuarto Poder informó que entre 2002 y 2015 Edgar Alarcón adquirió 90 autos junto con sus hijos para operaciones de compra venta, actividad que se contrapone con la función de vicecontralor de la República, cargo que ocupó entre 2013-2016.
Un auditor de la Contraloría denunció al contralor ante la Congreso por este hecho, tras lo cual Alarcón lo convocó a su despacho para pedirle que retire la demanda.
Fuente Andina

