La titular de Economía y Finanzas, Claudia Cooper, explica en esta entrevista algunos detalles del proyecto de ley que el Ejecutivo envió al Congreso para reemplazar el Decreto de Urgencia 003.

— Los bancos dieron a conocer que no le prestarían a las empresas que forman parte del ‘club de la construcción’, y si tampoco le prestan a las consorciadas, entonces la consecuencia es que se para toda la obra pública y privada y eso tendría un efecto dominó en la economía, colapsaría la economía nacional. ¿Esto es un escenario posible si no se aprueba el proyecto de ley que sustituye al D.U. 003?

Sí, claro, esta es una crisis en el sector real de la economía. La inversión pública es uno de los principales motores del crecimiento y es ejecutada en gran medida por estas empresas que hoy están en el famoso ‘club de la construcción’. Entonces lo que les ocurre a los bancos es que enfrentan un riesgo que no conocen, porque las empresas que empiezan a entrar en cuestionamiento empiezan a sufrir medidas cautelares, tanto de la autoridad tributaria como de los propios procuradores o los fiscales. Entonces, el banco no sabe si la empresa va a seguir existiendo en el corto plazo y, por lo tanto, como no conoce el riesgo, no le presta. Además, toda la obra pública requiere de cartas-fianza y, obviamente, una empresa que está en quiebra no puede cumplir con la obra y entonces le ejecutan la carta-fianza. Se nos podría parar la inversión pública. Los proyectos que hoy día tenemos en cartera con todas las empresas que están cuestionadas son casi 30 mil millones de soles. Esto es, claramente, una crisis grave.

— Bueno, por eso han enviado este proyecto al Congreso, pero Miguel Torres ha dicho que ya no hay tiempo para verlo y que el Gobierno lo ha sacado a último momento porque estaría coludido con Odebrecht para que venza el plazo del 003, y entonces puedan vender y sacar sus dineros al exterior…

A ver, la preocupación de que Odebrecht pueda vender sus activos la compartimos Congreso y Ejecutivo. Yo, en eso, estoy completamente de acuerdo con él. Lo de la colusión… acá no hay nada de colusión. Hay más de 10 mil millones de soles en exposición bancaria a estas empresas, hay trabajadores de estas empresas que tienen créditos en los bancos, y hay proveedores que tienen créditos en los bancos, entonces el riesgo es múltiple. No es tan fácil como simplemente decir que quiebren, porque acá sí tenemos un efecto sistémico en el sector real de la economía. Lo que hay que garantizar es que esas empresas no se sigan complicando. Hay que castigarlas, eso me queda clarísimo, pero de ahí a quebrarlas, no parece sensato, ¿no?

— Pero, entonces, ¿van a sacar este proyecto de ley por decreto de urgencia?

No hemos tomado la decisión todavía. Tenemos un menú de opciones y todavía tenemos unos días. El lunes [hoy] estoy yendo al Congreso, a las comisiones de Economía y Justicia. Este es un tema en el que hemos estado trabajando Congreso y Ejecutivo todo el año; el mismo Congreso ha enviado dos proyectos de ley, o sea, no es que el tema sea nuevo. En el último proyecto de ley que enviaron, nosotros lo observamos porque nos parecía que comprometía el crecimiento de la economía.

— Ahora, Miguel Torres ha dicho que dicten una medida de urgencia, pero que la Comisión de Economía del Congreso va a revisar técnicamente el proyecto de ley recién en marzo. Entonces, puede darse el caso de que el gobierno saque la ley por decreto de urgencia y después el Congreso examine el proyecto de ley y lo cambie, y entonces se genera una incertidumbre muy grande…

Totalmente de acuerdo, esa es la razón por la que queríamos ir al Congreso, para llegar a los consensos necesarios, para que estas cosas no cambien en el tiempo. Necesitamos que la norma tenga predictibilidad, porque si vamos a sacar una norma que después se va a cambiar en tres meses, en realidad nadie se va a mover. Lo peor que puede haber para una economía es la incertidumbre. Yo espero lograr acuerdos en el Congreso el lunes [hoy] y estoy dispuesta a ir las veces que sea necesario.

— Ahora, el 003 ni acumuló reparación civil, ni logró evitar la ruptura de la cadena de pagos ni que se paralicen varios proyectos; tampoco se ha podido vender nada. ¿Cómo se resuelve eso ahora?

Mira, hay cosas en las que sí funcionó. La cadena de pagos no se rompió del todo. Considera que cuando empiezan a aparecer los problemas de Odebrecht, ninguna entidad pública pagaba nada. Este decreto habilitó que empezaran a hacerse los pagos de la obra pública, porque las entidades se sintieron respaldadas. También evitó que Odebrecht venda sin pagar reparación civil. Tuvo deficiencias, sí, porque la reparación civil se hubiera podido recaudar más rápido. Con este proyecto que hemos mandado, hemos corregido, y entonces tenemos una posibilidad mucho más grande de obtener una reparación civil mucho más rápido, que Odebrecht venda y que las empresas sigan siendo predecibles y que continúe la obra pública, que es lo que más nos importa, ¿no?

— El 003 falló en parte porque cada institución se mandó por su lado, no ha habido una estrategia unificada del Estado. ¿Cómo se resuelve eso?

Eso se resuelve fijando las reglas más claramente en el proyecto. Si la Sunat tiene que embargar, lo hará contra el fideicomiso, en el caso del procurador también. No va a venir una medida cautelar impredecible. Entonces el banco sabrá si la empresa es prestable o no porque tendrá una idea clara de cuáles van a ser sus flujos y qué riesgo está enfrentando. Fijamos para las empresas un mecanismo de retención en un fideicomiso para un probable pago de reparación civil. Es una suerte de impuesto a esas empresas que van a tener que dejar de ganar utilidades para poner en ese fideicomiso. Eso las hace predecibles a los bancos, porque estos van a saber cuánto es el dinero que finalmente va a caer en la empresa.

— De acuerdo, pero el tema de cómo se va a fijar la reparación civil es clave, porque si se establecen montos de reparación civil gigantescos como el que ha establecido el procurador solo para tres proyectos de Odebrecht, entonces esto va a fracasar rotundamente.

No necesariamente. En primer lugar, el proyecto también establece que se debe tener y explicitar una metodología para el cálculo de esa reparación civil, en función de estándares internacionales, lo cual la hará más predecible. En segundo lugar, este proyecto establece un mecanismo de retención a cuenta de esa futura reparación civil [que la establece el juez, no el procurador] e impide que se embarguen temas adicionales a la empresa, con lo cual hace predecibles los flujos de la empresa. Ahora, el daño que estas empresas le han hecho al Perú, en términos de PBI nomás, es infinito.

— ¿No habría que demandar, más bien, a Brasil ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya para exigirle una reparación económica? Porque eso fue una política de Estado…

Yo creo que eso se lo tienes que preguntar a la canciller.

— Ahora, ¿esto del fideicomiso no es algo que pueda, digamos, trabar las decisiones en las empresas? Porque ahí se transfieren todos los activos, incluso el stock, los insumos, todo…

No, no se transfiere todo. Tú puedes poner o activos o flujos, uno o el otro, pero no tienes que poner todo, la idea es que vayas llenando el fideicomiso hasta que llegues al monto en que se ha estimado que podría ser la reparación civil en el futuro, fijada por el juez. Y la idea es que los montos del procurador y del juez sean lo más parecidos posibles. Por eso estamos tratando que el procurador fije su metodología.

— Se crea la colaboración eficaz de las empresas…

Sí, se incentiva la colaboración eficaz. Aquella empresa que concuerde con el fiscal que va a hacer un proceso de colaboración eficaz va a tener menos retenciones. Entonces, incentiva mucho a la colaboración eficaz. Con el D.U. 003 el que confesaba terminaba quebrado.

— El propio presidente del Poder Judicial ha dicho que lo importante es castigar a los corruptos más que cobrar una reparación civil. En IIRSA Sur el procurador ha puesto una reparación civil enorme que no se puede pagar con los peajes. Ni siquiera se va a poder mantener esa carretera, es absurdo…

Claro, matas a la empresa y no cobras nada. Ahí tenemos toda esta discusión sobre la independencia de la procuraduría, que es lo que empieza a crear estos problemas. El procurador tiene que ver que la reparación civil pueda cobrarse. Y mientras más rápido se cobre, mejor. Si nosotros habilitamos las ventas de Odebrecht, el dinero va a entrar ya, pues el Estado retiene 50% de la venta.

— Con todo esto, me imagino que las expectativas de crecimiento del país van a ser menores.

No, todavía nosotros no hemos bajado nuestra proyección. Si esto funciona no tendríamos por qué crecer menos. Tenemos interesantes proyectos mineros que vienen este año: Toromocho, Michiquillay, Quellaveco… Tenemos obra pública creciendo a casi 20%. En enero ha sido 17% en términos reales. Los indicadores nos dicen que podríamos crecer perfectamente a 4%, si estas cosas funcionan y si cerramos el tema político, por lo menos llegar a un entendimiento mínimo.

Fuente El Comercio

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