A pesar de que ha pasado más de una década desde su anunciada potenciación, el Proyecto Especial de Irrigación e Hidroenergético Alto Piura sigue paralizado, en parte porque la inversión comprometida de S/495 millones estaría manchada por la corrupción.
Las obras permanecen detenidas desde 2018, convirtiéndose en uno de los casos más emblemáticos de infraestructura inconclusa.
Camargo correa
“Uno de los factores que más devienen en que los proyectos se paralicen es la corrupción. Si hay un proyecto y en cada uno de los distintos estamentos [de gobierno] se quiere una parte del proyecto, entonces eso al final termina siendo insostenible y el contratista ya no puede dar más”, indicó el decano del Colegio de Ingenieros, Manuel Asmat Córdova, al diario El Tiempo.
El proyecto Alto Piura fue concebido para impulsar el desarrollo agrícola e hidroenergético mediante el trasvase de aguas desde la cuenca del río Huancabamba.
Sus problemas se agravaron cuando intervino Camargo Correa, constructora brasileña involucrada en escándalos del caso “Lava Jato”, al estilo de Odebrecht y de OAS.
A esto se suman errores de planificación, expedientes mal elaborados y conflictos con empresas cuestionadas.
Desde su paralización en 2018, el proyecto ha atravesado varios intentos de reactivación, sin resultados definitivos. Uno de los principales obstáculos ha sido la necesidad de realizar peritajes, actualizar expedientes de saldo de obra y resolver arbitrajes y disputas con contratistas.
Acusación
En septiembre de 2024, el Ministerio Público presentó acusación fiscal contra el exgobernador regional de Piura, Javier Atkins, y otras 13 personas.
Pidió nueve años de prisión para Atkins por el presunto delito de colusión agravada.
Fuente Diario Expreso

