En el Perú hay 30 mil obras en ejecución y la Contraloría solo tiene capacidad para fiscalizar poco más de 800, informó ayer el contralor Nelson Shack, quien consideró necesario que se aplique una política de prevención que se inicie desde los colegios.

Explicó que, por ello, la Contraloría se enfoca principalmente en verificar la ejecución de los grandes proyectos que equivalen al 60% de la inversión pública.

Advirtió que con el nuevo estándar de transparencia que tiene la contraloría, todo se hace público y se han mejorado los niveles de control en las instituciones, por lo que aseguró que las nuevas autoridades electas, que iniciarán su gestión en enero del 2019, deben tener mucho cuidado y realizar una gestión transparente.

Nelson Shack se pronunció después de suscribir dos compromisos con el Ministerio de Educación y la Asociación de Empresarios por la Integridad, para contribuir de manera preventiva en la lucha contra la corrupción.

En la Conferencia Anual Internacional por la Integridad-CAII 2018, el contralor firmó el compromiso ‘Formación de Ciudadanos para el Bicentenario’ con el titular de Educación, Daniel Alfaro, para reforzar la enseñanza de valores en los escolares con tolerancia cero a la corrupción.

Shack sostuvo que el reto a cumplir antes del bicentenario será implementar “auditores juveniles” en un colegio de cada provincia del país.

Fuente La República

Una Respuesta

  1. Gustavo Ruiz

    El Sr. Contralor parece aplicar el método de Pareto a partir del monto del Proyecto, para escoger la muestra correspondiente al 2.7 por ciento (800) del total de Proyectos que, como él indica, tiene capacidad de controlar. Eso, respetuosamente, me parece equivocado.
    De lo que se trata es de incrementar la detección de los incumplimientos por parte de los proveedores y también de los funcionarios públicos (léase conformidades que no llegan) , y de corregirlos o denunciarlos a tiempo. Con un mayor número de detecciones (chicas, medianas y grandes) el Sr. Contralor le daría un mensaje muy poderoso al mercado en general y a los funcionarios públicos y proveedores en particular, que desalentará las malas prácticas por todos conocidas. Eso no lo logrará controlando a los “grandes Proyectos” sino controlando a los proyectos de mayor riesgo.
    Con la información con qué cuenta la Contraloría y las demás instituciones del Estado, el Perú está en sobrada capacidad para establecer el indicador de riesgo (“score”) de incumplimiento de cada proveedor que contrata con el Estado.
    De hecho eso ya se viene haciendo hace años en algunas instituciones públicas, donde, como sucede ahora con la Contraloría, están impedidos por Ley o por capacidad operativa de controlarlo todo y entonces tienen que escoger la muestra que van a controlar, utilizando para ello múltiples criterios y fijando un “score” por cada a sujeto a controlar, sea persona natural o jurídica.
    La norma ISO 31000 sobre gestión de riesgos, que seguro la conoce el Sr. Contralor, nos da un buen fundamento teórico sobre lo que aquí brevemente he comentado.

    Responder

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

uno × cinco =

Translate »