Casi 1.500 auditores de la Contraloría General de la República- entidad que fiscaliza las compras que realiza el Estado así como los contratos que suscribe- rindieron este domingo un examen en la búsqueda de un ascenso. Esta es la segunda prueba a la que se someten, luego de que el primer proceso fue anulado por serias irregularidades.

A inicios de febrero, el órgano de control contrató a la empresa A y C Analysis and Consulting EIRL para la elaboración y procesamiento de los exámenes psicotécnicos para los auditores. Sin embargo, una investigación determinó que el experto seleccionado carecía de la experiencia exigida y que el examen que vendió por S/ 30.000 no era de su propiedad intelectual.

Según informó “Cuarto poder”, el auditor Walter Grados Aliaga le advirtió al contralor Nelson Shack el 5 de marzo, una semana después de que se dieran los resultados (solo aprobaron 547 personas), que parte de la prueba psicotécnica se había filtrado y le remitió las fotocopias de algunas de las preguntas.

Grados Aliaga no participó en el concurso, porque sus denuncias en medios de comunicación en contra del ex contralor Edgar Alarcón le valieron una sanción administrativa.

El 7 de marzo, la oficina de Auditoría Interna de la Contraloría le envió a Shack el memorándum N°203, donde adjunto un informe en el que detalla los problemas que se detectaron en el proceso.

El documento se refiere sobre todo a los problemas suscitados con el proveedor de las pruebas, la empresa peruana A y C Analysis and Consulting EIRL, dirigida por el psicólogo Christian Gamarra Tejeda, de 34 años de edad.

Las bases del concurso solamente exigían un psicólogo titulado de cinco años de experiencia brindando servicios de diseño y elaboración de software para evaluaciones masivas. No obstante, Gamarra Tejeda se había titulado apenas medio año antes del examen.

La auditoría interna de la Contraloría también alertó que para acreditar su experiencia laboral, este psicólogo presentó una constancia que señala que había trabajado siete años, entre el 2010 y 2017, en su propia empresa. Este documento estaba firmando por él mismo en su calidad de gerente de A y C Analysis and Consulting EIRL.

El 26 de marzo, una vez publicados los resultados finales, la empresa española TEA Ediciones le envió una carta a Shack, en la que le indicó que tomarían “acciones legales” debido a Gamarra Tejeda incluyó en la prueba a los auditores de la Contraloría preguntas de un examen llamado “BAT-7”, que es de su propiedad.

A pesar de que el proceso estaba viciado, la Contraloría les comunicó a los auditores aprobados que el 1 de abril debían entregar sus anteriores cargos para asumir los ganados en la prueba.

Pero ese mismo día, el órgano de control suspendió toda la evaluación, aunque la anulación total recién se concretó el 2 de mayo.

El programa “Cuarto Poder” informó que el presunto plagio de la prueba no fue señalado como la causal por la que se anuló el primer examen.

El vicecontralor de Gestión Estratégica e Integridad, Humberto Ramírez Trucios, indicó que la institución ha tomado medidas correctivas contra el proveedor. Agregó que le pidieron al procurador de la Contraloría iniciar “acciones legales” y que, además, se comunicó a la OSCE para que disponga las acciones correspondientes.

Gamarra Tejada dijo que la información que el órgano de control ha brindado “es totalmente inexacta”.

“Es inexacta en varios puntos, básicamente porque yo he cumplido con todo lo que me pedían”, acotó.

Fuente El Comercio

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