Dos países, un mismo caso. La corrupción de Odebrecht golpeó al continente americano. Estados Unidos y Perú firmaron para desenmascarar a esta empresa brasileña, pero las consecuencias fueron muy distintas.
En exclusiva, ‘ContraCorriente’ accedió al Acuerdo de Colaboración Eficaz firmado por Odebrecht en EE.UU. en diciembre del 2016.
Esta corrupta organización se declaró culpable ante el Juzgado de Nueva York, aceptando haber pagado sobornos por más de US$788 millones en 12 países, incluyendo Perú. Admitiendo delitos graves como conspiración para cometer sobornos y asociación ilícita.
El acuerdo también revela los montos exactos de las coimas entregadas a funcionaros extranjeros y los beneficios que recibió a cambio.
La justicia estadounidense impuso una multa de US$2,600 millones. Exigió además la restitución de lo robado y una indemnización por los daños causados al Estado. Es decir, el castigo fue completo: confesión, sanción económica y penal.
¿Qué pasó en Perú?
El Ministerio Público de nuestro país también firmó un acuerdo con Odebrecht y su exejecutivos. Sin embargo, el trato fue diferente a comparación de los que hicieron las autoridades norteamericanas.
No se les investigó por asociación ilícita ni cohecho, a pesar de que en EE. UU. lo admitieron. Un posible motivo es que en el Perú las penas se suman con un límite: la pena máxima del delito más grave. Si se les imputaba por los delitos reales, no podían recibir beneficios.
Un ejemplo de ello es lo que sucedió en el 2019, cuando la jueza a cargo, María de los Ángeles Álvarez Camacho, dejó constancia que, pese a haber evidencia de transferencias internacionales y contratos ficticios.
El Equipo Especial Lava Jato del Ministerio Público no incluyó cohecho ni asociación ilícita en la acusación. Es decir, ignoraron los delitos más graves. Además, los fiscales no exigieron la devolución íntegra del dinero robado. Solo se impuso una indemnización simbólica de 610 millones de soles, pagaderos en 15 años, sin intereses.
Culpables
Mientras en otros países, Odebrecht recibió un duro castigo por sus delitos, en el Perú fue premiado con exención de pena, pagos mínimos y plazos cómodos. Todo gracias a un acuerdo lesivo, para los intereses del país, negociado por los fiscales José Domingo Pérez y Rafael Vela
Fuente Willax

