El estadio municipal San Genaro, ubicado en Chorrillos, se encuentra abandonado desde hace más de una década pese a haber demandado una inversión pública superior a los S/18 millones. La obra, iniciada en 2012 como un moderno complejo deportivo, nunca llegó a operar y actualmente permanece cerrada, sin documentos técnicos que respalden su ejecución ni el uso del presupuesto asignado.
A abril de 2026, la infraestructura presenta un deterioro considerable y su futuro es incierto, ya que se evalúa su posible demolición por riesgos estructurales. Mientras tanto, el recinto es utilizado como depósito de residuos y maquinaria, situación que ha generado malestar entre los vecinos de la zona, quienes exigen una solución definitiva.
Falta de documentación y millonaria inversión sin sustento técnico
El proyecto del estadio San Genaro fue ejecutado durante la gestión del exalcalde Augusto Miyashiro Yamashiro, pero con el paso de los años no se han encontrado registros clave que expliquen cómo se realizó la obra. No existen expedientes técnicos, facturas ni evidencia de procesos de contratación pública vinculados a la construcción.
De acuerdo con información del Ministerio de Economía, el monto destinado supera los S/18,3 millones, cifra que incluso otras versiones elevan hasta cerca de S/28 millones. Sin embargo, la ausencia de sustento documental impide determinar con precisión cómo se distribuyeron estos recursos. Esta situación ha dejado el proyecto en un estado de incertidumbre administrativa y sin posibilidad de ser aprovechado por la comunidad.
Futuro incierto del estadio San Genaro: ¿Demolición por riesgos estructurales?
En la actualidad, el estadio no solo permanece inutilizado, sino que ha sido convertido en un espacio para almacenar basura, maquinaria en desuso e incluso vehículos. Vecinos del sector han denunciado la presencia constante de desechos, malos olores y proliferación de plagas, lo que afecta su calidad de vida.
Frente a este escenario, la Municipalidad de Chorrillos encargó un estudio técnico para evaluar los daños estructurales del recinto. El informe determinará si es viable reforzar la construcción o si corresponde su demolición total. Según autoridades locales, la ubicación del estadio, cercana a viviendas y al litoral, también representa un riesgo en caso de emergencias, lo que será considerado en la decisión final que se espera adoptar en el corto plazo.
Fuente Construyendo

