La Contraloría General de La República, mediante una directiva oficializada hoy, dispuso que todos los servidores de dicho organismo fiscalizador presenten declaraciones juradas sobre sus actividades, relaciones o situaciones personales, familiares, laborales, económicas y/o financieras, para garantizar su independencia a la hora de investigar y evitar posibles actos de corrupción.
Con esta norma se busca impedir que los trabajadores de la Contraloría incurran en algún conflicto de interés que ponga en peligro los valores de integridad, transparencia, independencia y objetividad necesarios en el ejercicio de sus funciones.
Esta directiva tendrá que ser cumplida con carácter obligatorio por cerca de 3 mil 700 trabajadores que forman parte del Sistema Nacional de Control (SNC), independientemente del cargo, nivel jerárquico o función que desarrollen.
Estas declaraciones juradas se harán al inicio del vínculo laboral, al año, y al producirse el cese del vínculo o contrato.
Se informó que algunos de los contenidos de las declaraciones juradas tendrán carácter confidencial, pero serán materia de fiscalización selectiva por parte de la Subgerencia de Fiscalización Patrimonial o la unidad orgánica que haga sus veces, de la Contraloría.
Cabe indicar que la directiva publicada hoy en el diario oficial El Peruano, se sustenta, entre otras normas, en la Ley N° 27815 Ley del Código de Ética de la Función Pública, que exige a los funcionarios y servidores públicos actuar con rectitud, honradez y honestidad, procurando satisfacer el interés general y desechando todo provecho o ventaja personal, encontrándose prohibidos de mantener relaciones o de aceptar situaciones en cuyo contexto sus intereses personales, laborales, económicos o financieros pudieran estar en conflicto con el cumplimiento y deberes de las funciones a su cargo.
Fuente La República

