LA SUERTE DE SADE. Empresa renovará sistema de conducción de agua para el Cusco. OSCE la descalificó en proceso anterior y tiene un proceso sancionador en marcha.
La empresa Sade-Compagnie Generale Travaux D’Hydraulique, sucursal del Perú, ganó la licitación para renovar la línea de conducción de agua potable del proyecto Piuray.
La buena pro le fue entregada pese a que en un proceso anterior, relacionado a la misma obra y que fue anulado, Sade fue observada por falsificar documentos. Por esa razón, el Organismo Supervisor de Contrataciones con el Estado (OSCE) le inició un proceso sancionador.
La línea de conducción de Piuray se encarga -mediante dos tuberías- del traslado de agua de la laguna del mismo nombre desde el distrito de Poroy hasta la Ciudad Imperial. Tiene un recorrido de 14 kilómetros y una antigüedad superior a los sesenta años. Requiere urgente atención, pues está en permanente riesgo de colapso desde febrero de 2013. Si eso sucediera, 121 mil 791 cusqueños (42%) se quedarían sin agua.
El proceso en mención tuvo vicios. OSCE, además de Sade, descalificó al consorcio Piuray (Agusti y Masoliver y Construcciones Rubau), que había ganado el concurso, porque no cumplió con acreditar experiencia en la ejecución de obras similares. Con las dos firmas fuera de juego, el concurso fue declarado desierto.
VICIOS DE NULIDAD
La Segunda Sala del Tribunal de Contrataciones del Estado tomó la decisión de anular la licitación el 13 de abril pasado. El concurso empezó en octubre de 2014 y se presentaron las dos empresas antes mencionadas.
Al cabo de cuatro meses, en febrero pasado, el consorcio Piuray se hizo de la obra. Fue entonces que los representantes de Sade impugnaron la buena pro bajo el argumento de que su contendora no tenía experiencia para ejecutar una obra así y que los profesionales que se iban a hacer cargo del proyecto no reunían los requisitos fijados en los términos de referencia.
Desde el lado del consorcio ganador descargaron señalando que Sade no podía objetar su propuesta dado que ellos presentaron documentos falsos en su ‘file’. OSCE hizo las averiguaciones y comprobó que Sade sí fraguó certificados de experiencia laboral. El concurso entonces se vino abajo.
A partir de ese momento, los funcionarios de SedaCusco prepararon un nuevo proceso al que se presentaron cuatro empresas: Constructora MPM, Aldesa Construcciones, Consorcio Piuray y Sade.
Para sorpresa de todos, Sade ganó el concurso. Ahora solo está pendiente que la gerencia general de SedaCusco valide el proceso.
Al respecto, ni el presidente del directorio de SedaCusco, César Paniagua, ni el gerente, José Becerra, quisieron declarar.
Fue el presidente de la Comisión Especial que estuvo a cargo del concurso, Álvaro Flórez, quien salió al frente para defender la “transparencia” del proceso. Si bien reconoció que está pendiente un proceso de sanción contra Sade, sostuvo que no podía impedir que la empresa participe en la licitación. “La empresa ha presentado el documento de que está habilitado para contratar con el Estado, todavía no ha sido sancionada, por lo tanto SedaCusco no puede observar ni impedir su participación en el proceso”, explicó.
Además dijo que si Sade es inhabilitada, la obra no será paralizada, porque ninguna sanción tiene efecto retroactivo. “La sanción, si la hay, empezará a regir desde su imposición”, señaló.
Fuente La República

