Rodolfo Paz enfrenta un vía crucis todos los días desde que vive en Chosica debido a la inacción de autoridades municipales y la indiferencia de una empresa que no tiene cuándo reiniciar los trabajos paralizados hace tres años en la autopista Ramiro Prialé (desde marzo del 2017).

El vía crucis de Rodolfo lo comparten miles de personas que, como él, deben trasladarse desde Chosica y Chaclacayo hasta Lima para trabajar o estudiar. “Es que es así, viajar en horas punta significa estar sentado o parado por más de dos horas y eso tiene un nombre: vía crucis”, señala Rodolfo, indignado.

La indignación de este vecino de Chosica es comprensible. Y es que la paciencia se agota cuando se ven pasar las semanas, meses y años, y la obra sigue ahí, abandonada por la concesionaria Rutas de Lima.

“Y la cosa se ha puesto peor desde que se cerró un tramo de la Carretera Central”, agrega en el mismo tono.

El cierre de la Carretera Central por las obras de la Línea 2 del Metro de Lima, en Ate, ha provocado que la mayoría de conductores opten por la vía Ramiro Prialé, con lo que el vía crucis se convierte en un infierno.

“En ocasiones, para llegar a Huachipa desde la Carretera Central, se forma una cola tan larga, que uno tarda hasta una hora”, asegura un conductor.

El problema

Pero ¿por qué ocurre todo esto? Como se sabe, existe un tramo de 20 kilómetros que hoy solo es un terral con algunas marcas y señales a los lados.

Sobre este espacio se debe hacer el segundo y tercer tramo, con lo que se cumpliría el sueño de los vecinos de Lima este. La obra, cuyo costo se ha estimado en 870 millones de soles, incluye los 9,6 km que ya existen (hasta Av. Las Torres).

Y mientras no estén listos los 20 kilómetros restantes (desde la Av. Las Torres, en Huachipa, hasta el puente Los Ángeles, en Chosica), el infierno que describe Rodolfo Paz continuará. ¿Hasta cuándo? Hasta que la concesionaria Rutas de Lima y la comuna metropolitana se pongan de acuerdo, cumplan sus obligaciones y se interesen en la calidad de vida de los vecinos de Chosica y Chaclacayo.

Los motivos

¿Y por qué luego de tres años continúa paralizada la obra vial? El consorcio Rutas de Lima, encargado del proyecto, argumenta que es necesario expropiar viviendas que se hallan en el trazo de la vía.

Falta el 6% y si no se termina de liberar los terrenos, no se reiniciará la obra.

“El préstamo de los bancos está sujeto a ciertas condiciones, el dinero se desembolsa con la liberación total de los terrenos, estamos a un 94 %, esos terrenos son en la tercera etapa, en la urbanización Los Girasoles de Huampaní”, señala Jaime Crosby Robinson, gerente general de Rutas de Lima; quien, sin embargo, no explica por qué no se avanzó con el tramo intermedio.

Además, señala que el préstamo que tenían estaba sujeto a la certeza de que se libere la vía para hacer la obra y luego colocar un peaje, que será la fuente del pago del financiamiento.

Las viviendas que sí han sido expropiadas (94%) se hallan en la urbanización San Antonio de Carapongo, el acceso a Santa Clara, Huachipa, Los Ángeles, Ñaña y Alto Huampaní.

Ahora bien, de acuerdo con fuentes de la Municipalidad de Lima, luego de la liberación de los terrenos, la concesionaria tiene hasta 18 meses para obtener el financiamiento y ejecutar la obra. Transcurrido ese plazo, contractualmente se han previsto otros 24 meses para su culminación.

Cuello de botella

En la vía Ramiro Prialé no solo los pasajeros sufren. También lo hacen los conductores, como Venicio Segundo, chofer de bus de la línea 9401 ‘Lorito’, que cubre la ruta Ate-Ventanilla.

Es una de las pocas empresas formales que pasa por Prialé, y sus conductores son a diario testigos y víctimas de los cuellos de botella que se forman en las horas punta.

“El trafico depende de la hora, pero se da más entre las 7 y 8 de la mañana, y en la noche, a partir de las 7. Se congestiona todo, especialmente cerca de Huachipa. En el peaje la cola avanza muy lento, la atención trata de ser fluida, pero por la congestión el paso se demora”, detalla Venicio, quien tiene más de 2 años en este oficio.

En dirección a Lima, el primer cuello de botella que enfrentan los conductores se ubica cerca del ingreso del cementerio Mapfre, en Huachipa. Este acceso sirve de ingreso hacia las avenidas Las Torres o Cajamarquilla, y genera atolladeros.

El segundo punto crítico es el acceso al puente Bailey, a la altura del río Huaycoloro, que fue colocado de forma provisional hace 3 años, cuando el Niño costero y la crecida del río levantaron el puente de concreto.

Otro punto crítico que señalan todos los conductores de transporte público es el peaje que da acceso a la vía de Evitamiento. Las garitas no se dan abasto ante la gran cantidad de vehículos: camiones, transporte interprovincial, transporte público, autos particulares y colectivos informales.

Y no menos crítico es el acceso a Huachipa (en sentido al este), donde decenas de vehículos hacen largas colas para intentar llegar a la Carretera Central y dirigirse a Huaycán, Chaclacayo y Chosica.

Obra sin financiamiento

Si los plazos ya vencieron y existe incertidumbre en los inversores, ¿cómo se piensa financiar el resto de la obra?

Según Rutas de Lima, “el préstamo bancario tenía un periodo y evidentemente, con el tiempo que ha pasado, ya se cayó. En medio de las negociaciones llegó el problema del peaje Chillón, y la incertidumbre llega a los inversionistas, y el préstamo se cae. Hoy podemos decir que la obra Ramiro Prialé es un proyecto sin financiamiento”, reconoce Fernando Vidal, gerente legal de Rutas de Lima.

En 2016, los vecinos de Puente Piedra y de otros distritos de Lima norte, cansados de pagar el peaje ‘espejo’ de Chillón, protagonizaron una protesta que acabó con la demolición del peaje colocado por Rutas de Lima.

“Creemos que para fines de junio deberíamos tener claridad para seguir con el proyecto de la Ramiro Prialé, lamentablemente el financiamiento de la obra viene siendo amenazado por los últimos hábeas corpus; (eso) levanta más incertidumbre entre los inversionistas o prestamistas”, agrega Jaime Crosby.

Lima dice en junio

Respecto a las obras inconclusas desde 2017, el alcalde Jorge Muñoz ha indicado que el tramo 3 de la autopista Ramiro Prialé sigue en evaluación.

Así se lo ha hecho saber a sus pares de Chosica y Chaclacayo, a quienes aseguró que para el mes de junio se logrará destrabar el proyecto y reiniciar la obra. Rutas de Lima maneja ese mismo plazo.

Precisamente, en una de sus últimas medidas, el saliente ministro de Transportes, Edmer Trujillo, conformó una comisión para ver con la comuna de Lima el tema de la vía Prialé.

“Nosotros encontramos contratos e indicaban que alguna divergencia que ocurriese se tenía que ventilar en tribunales internacionales, ahí estamos poniendo toda nuestra fuerza, tenemos una obligación contractual que respetar. En el caso de la Ramiro Prialé, entra en los contratos que están en el arbitraje internacional, estamos buscando alternativas distintas para poder lograr que esto se destrabe, hace unos días me reuní con el MTC, buscando este destrabe”, dijo Muñoz el viernes.

Claves

Financiamiento. Un grupo de bancos iba a financiar la obra, pero al no respetarse los plazos esto se cayó, alega Rutas de Lima.

Postura. Los vecinos de Chaclacayo se oponen a que trazo de la obra se modifique en tramo final.

Reacciones

Jorge Muñoz W. – Alcalde de Lima

“En el caso de la vía Prialé (…) estamos buscando alternativas distintas para poder lograr que esto se destrabe, hace unos días me reuní con el MTC, buscando este destrabe”.

Venicio Segundo – Transportista

“En el peaje para la vía Evitamiento y en Huachipa hay muchas colas, casi una hora para acceder al zoológico, en las noches los colectivos informales y buses informales toman la autopista y es un caos”.

Fuente La República

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