El gerente general de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT), Bernardo Alva Pérez, informó ayer que el proceso de licitación N°02-2018, para la obra de mejoramiento de los servicios policiales en la comisaría La Noria y el Alambre, por un monto total de S/3’,423,179.31, tuvo que anularse y retroarse a la etapa inicial de presentación de expedientes.

Esto, debido a que uno de los postores denunció que el consorcio Libertad, que ganó la buena pro, había presentado documentación presuntamente falsa e inexacta.

FUNDAMENTOS. “El comité de selección ha declarado la nulidad del otorgamiento de la buena pro y esto se retrotrae al inicio del proceso. Ustedes saben que cualquier postor puede impugnar el procedimiento del proceso de selección si tienes argumentos que crees que son ciertos, eso forma parte de un proceso se selección. Ahora, si se ha anulado y se ha regresado a la etapa de revisión de expediente puede significar que sí tuvo fundamento la impugnación”, manifestó Alva.

Fue el representante del grupo G&G Contratistas Generales SRL, Ramón Guerra, el que solicitó, el pasado 14 de mayo, la nulidad del aludido proceso de selección alegando que el Consorcio Libertad había pretendido sorprender a la MPT al presentar dentro de su propuesta documentos con información inexacta o adulterada.

Entre los fundamentos que presentó Ramón Guerra figura el hecho de que el Consorcio Libertad presentó un certificado de trabajo del ingeniero especialista en instalaciones sanitarias, Alvaro Pavel, presuntamente inexacta, ya que el puesto en que señala que trabajó en la obra de Mejoramiento del Servicio Académico de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Jorge Basadre Grohmann, que ejecutó el Consorcio Jorge Basadre, fue contratado otro ingeniero identificado como Miguel Cervantes.

Lo mismo habría ocurrido con el certificado de trabajo del ingeniero especialista ambiental, Clodoaldo Jamanca, pues señala que trabajó en ese puesto en la misma obra que ejecutó el Consorcio Basadre; pero en el contrato se señala que ese puesto fue ocupado por el ingeniero Angelo Yporra.

Un tercer caso es del arquitecto Melvin Gonzales, quien, según su constancia de trabajo, se desempeñó como especialista en arquitectura en la misma obra, pero de acuerdo al contrato, ese puesto fue ocupado por el ingeniero Juan Linares.

NO HAY COINCIDENCIA. Asimismo, se observó que el ingeniero Enrique Miranda presentó una constancia de trabajo como supervisor en un centro médico en Chimbote, entre el 2 de enero del 2017 y 18 de octubre del mismo año, pero el documento tiene fecha de expedido el 30 de octubre de 2007.

En otra constancia de trabajo se halló una firma que no coincide con el que suscribe el documento.

Fuente Diario Correo

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