Cuando se planteó el asfaltado de la carretera Andamayo-Chivay, el objetivo era interconectar dos puntos turísticos claves en Arequipa: el valle del Colca, con uno de los cañones más profundos del mundo; y Andagua, que tiene  32 volcanes pequeños.

La construcción del afirmado  y pavimentación inició en el 2016. Lo ejecuta el consorcio Vizcachani, integrado por Cosapi S.A. y Mota Engil Perú S.A, ambas constructoras del Club de la Construcción, investigadas por actos de corrupción en la buena pro de diversas obras en el gobierno pasado.

Esta vía está a punto de concluir. Ni autoridades ni pobladores  están satisfechos con la obra. El asfalto es removido hasta con las manos. Eso se verificó en una inspección que hizo el congresista Justiniano Apaza, Provías Nacional y la Contraloría el miércoles pasado. El consorcio prometió hacer los arreglos a una vía de 392 kilómetros lineales con un presupuesto de S/ 273 millones.

Falsa Carretera

Esta vía fue largamente gestionada por los alcaldes de Castilla y Caylloma, José Luis Chávez y Rómulo Tinta, respectivamente. El Ministerio de Transportes aprobó el mejoramiento. Por sus condiciones, no daba para una vía bien asfaltada.

Según el alcalde de Castilla, el ministerio no podía designar más presupuesto para una vía regional con tan poco tránsito (entre 60 y 70 carros al día). “Nos dio a elegir, seguir con nuestra trocha o aceptar el mejoramiento. Elegimos lo último”, dijo.

En enero de 2016 empezaron los trabajos, explica la representante de Provías Nacional, Jessica Mansilla Pachas. Hasta hoy el consorcio Vizcachani usó S/ 120 millones. Instalaron un asfaltado simple de menos de un centímetro en toda la pista, cunetas y señalización. El trabajo a partir de ahora consiste en darle mantenimiento a la carretera. Para eso usarán 153 millones restantes hasta el 2021.

Los usuarios denuncian el mal uso de los recursos del Estado. En varias zonas el ancho de la vía no supera los 3 metros y el trazo vial recorre al  filo del abismo, donde se producen derrumbes. Para ahí se reclama muros de contención.

Quedan mal

Pero lo más grave es que el asfaltado se desprende fácilmente. Durante la inspección, Oscar Velásquez, representante del Consorcio Andamayo, encargado de la supervisión del proyecto, pasó un mal rato. Retó a los pobladores a verificar la calidad del material del  afirmado. Estos lo retiraron con facilidad con la mano y sin ningún esfuerzo. Velásquez hizo el ridículo. Los representantes del Consorcio Vizcachani y los ingenieros de Provías Nacional no sabían dónde meter la cara de vergüenza.

Fue Alfonso Cárdenas Quintanilla, presidente del Frente de Defensa del corredor vial Acoy-Huambo, quien increpó a los ingenieros encargados de supervisar el servicio de mejoramiento.

“Defienden las deficiencias en la obra. Deben preocuparse en obligar a la constructora a dejarnos una carretera decente. Dicen que solo es un mejoramiento, pero no se puede invertir tanto dinero para esto”, dijo el comunero con una muestra del asfaltado en las manos.

Por su parte, el ingeniero Enrique Miranda, del área de producción del Consorcio Vizcachani, restó importancia a las observaciones de los pobladores. “No son fallas, son puntos críticos que vamos a arreglar. Aún nos quedan 3 años y vamos a dar mantenimiento permanente a la carretera”, se defendió el ingeniero.

En tanto, los alcaldes de Viraco, Tipán y Castilla pidieron a Provías Nacional ser más exhaustivos en la fiscalización. “¿Qué pasará luego de 2021? El asfaltado así como está no demorará en destruirse. Luego vamos a volver a la trocha que teníamos”, indicaron preocupados.

Los alcaldes de Castilla denunciaron que habría un aumento de presupuesto de S/ 4 millones para hacer pasos de agua, pero Provías indica que no existe tal sobrecosto. Además aseguraron que las zonas con reclamos aún no fueron pagadas. Las observaciones deben levantarse antes.

Fuente Diario La República

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