El gerente general de la Beneficencia Pública del Callao, Jaime Ulises Alata Ballarta, defraudó a esa institución por más de 100 mil soles destinados a la construcción de 641 nichos en el cementerio Baquíjano y Carrillo.
Por este motivo, el juez unipersonal del Callao, Edie Solórzano Huaraz, lo condenó a 10 años de cárcel por delito de concusión y patrocinio ilegal, y dictó contra él orden de búsqueda y captura.
Alata venía acudiendo al juicio por este caso con comparecencia, pero faltó a la lectura del veredicto pensando que eso evitaría la audiencia.
Sin embargo, una última modificación legal faculta a los jueces a dar lectura al fallo en ausencia del acusado y con presencia de su abogado.
Además, el mencionado gerente de la Beneficencia Pública del Callao deberá pagar una reparación civil de 125 mil soles. Al momento de ser capturado, Alata ingresará a prisión a cumplir su condena. El juez también sentenció a cuatro años de prisión, suspendida por tres años de reglas de conducta, a Silvio Castro Espinoza, gerente de la empresa constructora Tecnología Jalmay S.A.
De acuerdo con la sentencia, en abril del 2010 la Beneficencia Pública del Callao contrató a Jalmay para la construcción de 641 nichos en los cuarteles San Cristóbal, San Fortunato y San Agustín del penal Baquíjano del Callao, por 398.90,19 soles.
Pese a que ni un solo nicho se construyó, el 4 de agosto del 2010 Alata Ballarta ordenó a los funcionarios de la Beneficencia que cumplan con girar un cheque por 100.800 soles a favor de Castro Espinoza.
Fuente La República

