Cinco camiones contenedores con equipos biomédicos y electromecánicos pertenecientes al nuevo hospital de Andahuaylas arribaron hace unos días a esta provincia apurimeña tras permanecer encajonados más de cuatro años en un almacén de la ciudad de Lima.

Los equipos cuyo paradero se mantuvo en secreto todo este tiempo, fueron trasladados desde la capital de la República por la empresa de transportes Adler con guías de remisión a nombre de Tecnología Industrial y Nacional (Tecnasa).

Esta firma fue subcontratada por el Consorcio Hospital Andahuaylas que ganó la licitación para la construcción del nuevo hospital por 122 millones 456 mil 498 soles e instalación de equipos. La obra se inició el 11 de febrero 2013 y debió culminar el 17 de febrero 2015, pero esto nunca se cumplió.

Del total de presupuesto que recibió el Consorcio Andahuaylas, 64 millones 275 mil 161 soles se destinaron para infraestructura y 58 millones 181 mil 337 soles para equipamiento hospitalario.

Aquí se originaría el problema porque la construcción comenzó a experimentar atrasos y problemas por diversas razones que conllevaron a la modificación del calendario de obra en varias oportunidades y con amenazas de entrar a un arbitraje.

En el 2014, el Consorcio Andahuaylas a través de Tecnasa adquirió la totalidad de los equipos biomédicos y electromecánicos -debieron hacerlo antes de culminar la obra- sin embargo, adelantaron la millonaria compra y desde entonces permanecieron encajonados hasta convertirse en noticia estos últimos días.

Cabe recordar, Venegas Torres hace poco aseguró que para mediados de diciembre 2018 dejaba el nuevo hospital en un avance físico del 90% o algo más, hasta sostuvo que se realizarían algunas pruebas del sistema eléctrico y otros componentes, pero este ofrecimiento solo quedó en palabras una vez más.

A la fecha, la obra se encuentra en un 75% de avance (declaraciones del gerente Aníbal Ligarda) y por lo visto, con la denuncia presentada por el procurador público del GORE Apurímac ante la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Abancay se avizora una nueva paralización del hospital. En otras palabras, la “pelota con jugadores, árbitros y todo”, se la pasaron de taquito a la nueva gestión.

SE AGITAN LAS AGUAS.

Los cinco contenedores que ya se encuentran en Andahuaylas fueron inmovilizados por el Ministerio Público. El objetivo de Tecnasa era internarlos como diera lugar en el almacén del nuevo hospital y deshacerse de la molestosa carga que con el paso del tiempo sin duda se ha deteriorado y sus garantías ya vencieron.

Venegas Torres además de señalar que no tenía conocimiento del arribo de estos equipos, afirmó que el supervisor de la obra, en este caso sería el Consorcio Supervisor Andahuaylas (su contrato venció el 20 de julio 2018) era la instancia encargada de autorizar la recepción de los mismos, pero terminó poniéndole el parche. “No nos harán el cholito (refiriéndose al Consorcio) a pocos días de culminar nuestra gestión”, aseveró.

Mientras tanto, dirigentes de diversas organizaciones sociales, colegios profesionales y otros están convocando a una reunión de emergencia para impedir el ingreso de los contenedores al almacén del nuevo hospital porque consideran que estos son obsoletos y que no servirán de mucho cuando entre en funcionamiento.

DATO:

-En diciembre 2017, mediante addenda firmada entre el GORE Apurímac y el Consorcio Andahuaylas se reducen metas al contrato quedándose en 117 millones 709 mil 344 soles, dejándose de lado trabajos de remodelación que debieron efectuarse a las instalaciones donde funciona el hospital subregional.

Fuente Diario Correo

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