La lucha contra la corrupción no es un monopolio de la Contraloría General de la República, sostuvo el titular de este organismo, Edgar Alarcón, al subrayar que ello involucra el esfuerzo común de todas las autoridades y de la propia ciudadanía.

Según comentó, esa lucha se fortalece con el esfuerzo conjunto que realizan los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, por lo que destacó la importancia de las normas, directivas y acciones preventivas que se realicen desde las instituciones públicas.

En ese sentido, instó a los funcionarios públicos del país a que, sin importar el lugar que ocupen, sean portadores de buen ejemplo ante sus familias, sus hijos, y sobre todo ante el país, para recuperar cuanto antes la confianza ciudadana.

Alarcón también resaltó que la Contraloría no es una institución que castiga, sino que controla el buen uso de los recursos públicos e impulsa acciones preventivas.

Ello, en su opinión, contribuye a que el funcionario público sepa que el peso de la ley le caerá si sus actos conscientes lo llevan a realizar acciones delictivas.

Asimismo, hizo espíritu de cuerpo con los auditores del órgano de control, quienes se indignan al observar cómo algunos malos elementos dilapidan o festinan con recursos del Estado, dejando insatisfechas demandas ciudadanas en obras públicas, como vías y hospitales.

Fuente Andina

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

5 × dos =

Translate »