El exgerente de Promoción de la Inversión Privada de la Municipalidad Metropolitana de Lima, Jaime Shimabukuro Maeki, y el experito de la misma entidad, Jorge Tantaleán Ghiglino, solicitaron y recibieron sobornos a la constructora OAS para emitir pronunciamientos a favor de la concesionaria Línea Amarilla.

De acuerdo con el requerimiento que hizo el fiscal del caso, Carlos Puma Quispe, basado en los testimonios de dos colaboradores eficaces, Jaime Shimabukuro y Jorge Tantaleán, recibieron cada uno 50 mil dólares. Los hechos ocurrieron durante la gestión de la exalcaldesa Susana Villarán.

Después de la detención del presidente de OAS, Léo Pinheiro, y otros directivos de la empresa constructora en relación al caso de corrupción Lava Jato en Brasil, los representantes en el Perú de la brasileña buscaron plantearon un reclamo dinerario ficticio. Para dicho fin contaron con la complicidad de Shimabukuro y Tantaleán, quienes, efectivamente, emitieron informes técnicos dándole la razón a Línea Amarilla.

Este miércoles el fiscal Puma dirigió un operativo de incautación de bienes en la residencia y la oficina de Shimabukuro, y en el caso de Tantaleán lo buscó en su casa de Miraflores para detenerlo, pero se había dado a la fuga. Cuando fue notificado por la fiscalía intermedio de su abogado en abril de este año, Tantaleán se encontraba en Colombia. Respondió que se allanaba a la investigación y que retornaría al país, pero no lo hizo.

La constructora OAS, a través de su empresa Línea Amarilla, demandaba a la Municipalidad Metropolitana de Lima el pago por supuestos mayores costos y pérdidas sufridas en el proyecto Vía Parque Rímac, más de 25.2 millones de dólares. Shimabukuro y Tantaleán fueron contactados por OAS para que se pronunciaran en beneficio de Línea Amarilla. En ambos casos, quien los reclutó fue el exrepresentante de OAS en el Perú, Leonardo Fracassi Costa.

“Hay otros actores que cometieron ilícitos en el trato directo, entre ellos el señor Fernando Tantaleán, quien estuvo allí por influencia de OAS. Se le ha prometido algo de 100 mil dólares”, dijo un colaborador eficaz.

La municipalidad contrató como perito a Tantaleán a pedido de OAS, pero la constructora lo tenía bajo control, según otro colaborador eficaz: “Leonardo Fracassi contactó con Fernando Tantaleán y este último habría recibido un pago de 50 mil dólares, entregado por (el representante de OAS) Franco Burga (Hurtado) a solicitud de Leonardo Fracassi. (…) La influencia ejercida sobre el perito Fernando Tantaleán consistió ‘en lograr la celeridad de la aprobación del reclamo’”.

“Leonardo Fracassi buscó a Shimabukuro y le hizo saber sobre la celeridad requerida de la aprobación del Trato Directo (pago del reclamo), (…) (a lo que) Shimabukuro solicitó dinero a OAS, directamente a Leonardo Fracassi. (…) Fracassi habría entregado parte del dinero a Shimabukuro”, se indica en el documento.

Otro colaborador eficaz confirmó que el pago de los sobornos tuvieron efecto, porque OAS y Línea Amarilla alcanzaron su objetivo de cobrar al municipio. “La empresa OAS tuvo el control del funcionario público Jaime Shimabukuro y Fernando Tantaleán para facilitar y acelerar todo el proceso hasta el cierre del Trato Directo, que fue el 20 de octubre de 2014”, de acuerdo con otro colaborador eficaz.

Fuente La República

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

once − 5 =

Translate »