Ante los continuos reclamos de los vecinos del barrio Bellavista por presuntas irregularidades en la ejecución de una obra de pavimentación de la Municipalidad Provincial de Tumbes (MPT), la Contraloría designó un equipo técnico para supervisar los trabajos en la zona.

“Mejoramiento del servicio de movilidad urbana en la calle Francisco Ibáñez”, es el nombre del proyecto que fue adjudicado por la entidad edil a la empresa Construcción y Servicios Logísticos por S/ 3´238,276, para el desarrollo de los trabajos.

La Contraloría informó que se realizará un reporte sobre los inconvenientes en el cumplimiento del plazo de ejecución del proyecto.

Semanas atrás el subgerente de Obras de la MPT, José Panta, manifestó que los trabajos nunca paralizaron, sino “se suspendieron”, por motivos ajenos a la comuna y al contratista.

Precisó que la intervención fue paralizada por las lluvias de temporada y el posterior desborde del río Tumbes.

Por otro lado, el equipo técnico supervisor, también evaluó el avance de ejecución de la obra, la presencia continua de los profesionales claves ofertados por la empresa Construcción y Servicios Logísticos para el buen desarrollo del proyecto, así como el cumplimiento del protocolo de bioseguridad.

Reclamos

Los vecinos del barrio Bellavista continuamente vienen reclamando por el atentado a la salud pública que ha conllevando la puesta en marcha del proyecto.

Pidieron al burgomaestre tumbesino, Jimy Silva Mena, que dé la cara y detalle sobre la situación real del proyecto.

En un recorrido por el sector se pudo apreciar aguas residuales estancadas, las cuales son perjudiciales para la salud, ya que podrían ocasionar enfermedades dérmicas y estomacales, así como propiciar la aparición del vector transmisor del dengue, zika y chikungunya.

Grave

Por otro lado, la empresa pública operadora del servicio de agua potable y alcantarillado, Agua Tumbes, calificó en un comunicado como “pésimas” las condiciones en la que se ejecuta la obra.

Advirtió que en la calle 7 de Enero con la avenida Mariscal Castilla, existiría un tapón que, presuntamente, utiliza el contratista para obstruir las redes y facilitar su trabajo, perjudicando el sistema de alcantarillado.

Los especialistas de Agua Tumbes encontraron destruidos los marcos y tapas de las conexiones, además de una gran cantidad de piedras “Over” que estarían estropeando las conexiones, quedando estas mal ejecutadas, con diámetros no permitidos y empalmes mal hechos.

“Con esos sedimentos es imposible que nuestro sistema funcione correctamente y el desborde de las aguas residuales es producto de lo generado por el contratista, esto se puede agravar”, acotó el analista técnico de Agua Tumbes.

Fuente Diario Correo

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