Al menos uno de cada dos empresarios estaría motivado a realizar o recibir un soborno para no perder un negocio, de acuerdo con un reciente estudio del estado de las prácticas antisobornos de la Universidad del Pacífico (UP) en colaboración con la iniciativa PRME del Pacto Global de las Naciones Unidas.

Así, preguntados sobre cuáles serían las situaciones en las que un representante de empresa podría verse motivado a dar o recibir un soborno, el 57.4% indicó que lo haría ante alguna entidad del sector privado, en caso tuviese riesgo de perder un negocios. Sin embargo, no es la razón principal:

Sin embargo, cuando se les plantea la misma situación en negociaciones entre privados, ese temor a perder negocio aumenta y un 62.1% indica que sí aceptaría o daría un soborno. La segunda motivación sería que si un empresario no lo hace, lo puede hacer su competidor.

“La presión por las ganancias parece ser la constante que más presiona para la comisión de actos de soborno“, detalla el reporte en su capítulo para el Perú desarrollado por el Centro de Liderazgo, Ética y Responsabilidad Social de la UP.

El estudio —que explora el conocimiento y aplicación de políticas antisobornos en las empresas y sus hábitos respecto a estas prácticas— detalla también que la mayoría de encuestados desconoce las iniciativas voluntarias y hasta los dispositivos legales que buscan combatir la corrupción y los sobornos.

Del lado de las iniciativas que sí se conocen destacan las directrices de la OCDE para empresas multinacionales (20% las conoce); la norma técnica ISO37001  —ISO antisoborno— (28% las conoce) y del lado de las leyes un 24% conoce la responsabilidad penal de personas jurídicas en casos de cohecho.

“El Perú es algo más proactivo que el promedio de la región ya que el 33.3% de la muestra peruana declara que ha enviado alguna comunicación informando sobre las iniciativas voluntarias para combatir el soborno mientras que solo 30.8% de la región lo ha hecho”, detalla el informe.

A pesar de los empresarios estarían dispuestos a incurrir en corrupción para salvar un negocio, sí reconocen la necesidad de implementar medidas antisobornos.

Un 76.7% considera que deben ser implementadas por un sentido de la ética y un 71% por cuidar la reputación de la empresa. Muy por debajo, un 18% considera que deberían implementarse para reducir costos en la gestión.

Finalmente, si bien el 99% de los encuestados percibe que existe corrupción en la práctica empresarial peruana, consultados por si estas prácticas se desarrollan también en su sector en su sector, esta percepción se reduce a 82%.

Fuente Semana Económica

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