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La Contraloría General, advierte un posible perjuicio económico de S/ 13 609 140 en obra de ampliación y mejoramiento del sistema de agua y alcantarillado ubicado en la provincia de Picota; debido a que la Municipalidad de Picota no cuenta con la custodia de cartas fianzas vigentes que le permitan recuperar el saldo de los adelantos brindados al contratista que venía ejecutando dicho proyecto, y con el cual ya resolvió el contrato de obra.

Según el Informe de Hito de Control N°22407-2022-, este proyecto, con un costo de S/ 48 880 000, beneficiaría a las localidades de Villanueva, Pucacaca, Chincha Alta, Shimbillo, Nuevo Codo, Picota, Santa Rosillo, San Antonio, Nueva Unión, Winge, Caspizapa y Puerto Rico, en la provincia de Picota.

La obra empezó a ejecutarse en el 2018 y tras una serie de ampliaciones de plazo aprobadas, debía culminar en setiembre del 2022. Sin embargo, a finales de junio del presente año, la obra presentaba un retraso de 44.17%, con trabajos inconclusos y abandonados, entre otras deficiencias. Ante dicha situación, la entidad solicitó al contratista que presente un calendario que contemple la aceleración de los trabajos a fin de cumplir con el plazo establecido.

El contratista no cumplió con este pedido y la entidad decidió resolver el contrato, el 14 de setiembre del 2022. Tras ello, correspondía ejecutar las cartas fianzas, entregadas por el consorcio como garantía, para recuperar el saldo de los cinco adelantos otorgados, monto que asciende a S/13 609 140. No obstante, la comisión de control advirtió que las cartas fianzas (por conceptos de fiel cumplimiento, adelanto directo y adelanto de materiales) se encuentran caducadas. Dicha situación adversa generaría un perjuicio económico por el monto ya mencionado.

Por otro lado, la entidad pagó S/ 922 341 al contratista por la construcción de módulos sanitarios en las localidades de Santa Rosillo, San Antonio y Nueva Unión. Al respecto, se estableció que al consorcio se le cancelaría por cada letrina terminada al 100%. Pero de la inspección realizada por la comisión de control, se constató que ninguna está culminada.

Además, se corroboró que la obra se encuentra en abandono, lo que generaría mayores costos si se retoma el proyecto por la recuperación de la infraestructura deteriorada.

Asimismo, se verificó la presencia de aguas estancadas y maleza en diferentes estructuras, como en la Planta de Tratamiento de Agua Residuales (PTAR) de Pucacaca; ambientes sin puertas ni ventanas y con válvulas sin instalar, como en la Cámara de Bombeo de Desagüe (CBD) en Chincha Alta; vertimiento de aguas servidas sin tratar (Caspizapa); accesorios con óxido como en el reservorio de la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) de Picota; fisuras en diversos componentes del proyecto, asentamiento de suelo, excavaciones inconclusas, buzones sin tapa, entre otras deficiencias.

El informe de control concurrente está publicado en el portal institucional de la contraloría, y las situaciones adversas identificadas fueron comunicadas al titular de la Municipalidad Provincial de Picota a fin de que se adopten las medidas preventivas y correctivas que correspondan, en el marco de sus competencias y obligaciones, las mismas que deben ser comunicadas oportunamente a la comisión de control.

Sobre los hechos

En VOCES dimos a conocer el hecho ante las protestas de la población, dialogamos con la población y el sentimiento de frustración era evidente.

Se organizó una mesa de trabajo, la congresista Karol Paredes invitó públicamente para que un representante de la Contraloría acudiera a dicha reunión y una representante de la Contraloría asistió al llamado.

El señor alcalde Juan Dedicación Tocto Pilco, no dio la cara y como muchos naturales de Picota en voz baja dicen “el alcalde no da la cara cuando las cosas se complican”.

En abandono y sin su respectiva tapa de protección el acero expuesto ante el óxido lo que genera menos tiempo de vida para la estructura.

Curiosamente, ante las denuncias hechas públicas, VOCES recibió una carta notarial solicitando que nos rectificáramos, cosa que no lo hicimos.

Ahora es cuando el alcalde Tocto Pilco de cuenta a las evidencias presentadas por la Contraloría y haga su balance que esta “es una gestión para todos” como el señor alcalde llamaba a su gestión.

Curiosamente, en el portal de la Municipalidad de Picota se puede leer: “Nuestro compromiso, es la promoción de una ciudad con servicios básicos eficientes y de calidad, donde la conciencia tributaria de nuestros ciudadanos sea parte del desarrollo y la confianza otorgada…. ¿Qué ironía?

Fuente Diario Voces

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