Cuarto Poder se comunicó esta semana con el representante legal de Obrainsa para tener la versión de la firma respecto de las acusaciones contra el presidente Martín Vizcarra y un supuesto recibo de dinero por obras en Moquegua.

Esta empresa, en consorcio con la italiana Astaldi, construyó la obra de irrigación Lomas de Ilo, una tubería de casi 80 kilómetros como parte de la ampliación de la frontera agrícola de la región.

La obra debió entregarse en octubre de 2014, sin embargo recién se terminó en diciembre de 2015 y de manera incompleta.

Al respecto, la gerente legal de Obrainsa, Karin Ladines, dijo que la responsabilidad sobre el proyecto no alcanza al constructor porque “esta obra fue recepcionada por el proyecto Pasto Grande sin observaciones”, dijo.

Aseguró que lo único que está pendiente de resolver es la “liquidación”.

“Nosotros entregamos la obra como estaba en el contrato, hasta el adicional número 16. La número 17 no fue aprobada por la Contraloría. Al no poderse ejecutar se entregó hasta el 16”, dijo Ladines.

Por este motivo la obra luce así en su parte final, con cámaras de concreto vacías, sin válvulas que lleven agua a las parcelas.

En junio de 2017, cuando ya se había entregado la obra, Pasto Grande llevó a cabo una prueba hidráulica que comprometió una parte de la tubería.

Tanto Obrainsa como la supervisora ATA indicaron que esta prueba se hizo sin respetar los protocolos que habían sido entregados con la obra. Luego, Pasto Grande llevó a subasta pública las parcelas Lomas de Ilo.

Con el proyecto sin terminar y con una modificación en camino, sin expediente técnico a diciembre de 2014, se subastaron los terrenos que aún no entran en operación.

Desde Palacio de Gobierno explicaron que la decisión de modificar el número de parcelas del proyecto de 18 a 36 se dio con el objetivo de abaratar costos de los terrenos.

De esta manera buscaban que mayores inversionistas pudieran acceder a ellos y que no hay nada extraño en subastarlos antes de que se temrinara la obra.

Entre los propietarios de las parcelas están Cristala Constantinides, exgobernadora de Moquegua y Katherine Maldonado, exfuncionaria del Fondo de Desarrollo de Moquegua.

Ambas sostienen que las administraciones regionales posteriores a Vizcarra hicieron poco para concretar el proyecto Lomas de Ilo.

El actual gerente general de Pasto Grande, Agapito Maman Luis, sostiene que ahora se está evaluando la obra física de la primera parte del proyectoy que para quincena de diciembre se harán las pruebas respectivas.

Pero aún falta la segunda parte, la línea de distribución hasta las parcelas.

El cambio de parcelación motivó un atraso en la obra y la generación de un arbitraje que el consorcio le ganó al gobierno de Moquegua entre otros arbitrajes que suman 7, por un total de 17 millones de soles.

Fuente América TV

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