En el Perú, hay una brecha de infraestructura que asciende a alrededor de US$120,000 millones. Para reducir esa cifra, el país necesita mayor inversión principalmente privada. Así, mientras el Ejecutivo analiza dar el visto bueno a una iniciativa parlamentaria que redistribuye el IGV para entregarles más recursos a los municipios —pese a que las estadísticas revelan que no son buenos ejecutores—, en Proinversión hay una cartera de alrededor de 22 proyectos viales que se podrían concesionar entre este y el próximo año, y cuya inversión superaría los US$7,565 millones.
Uno de esos proyectos es la Longitudinal de la Sierra Tramo 4, cuya inversión supera los US$1,500 millones y que, se estima, beneficiará a más de 1.6 millones de personas que se encuentran en Apurímac, Ayacucho, Huancavelica, Ica y Junín.
¿De qué trata esta obra? De acuerdo con datos del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), consiste en la ejecución de diversas intervenciones y la operación y mantenimiento de 902 kilómetros de carretera. En octubre de 2024, el MTC precisó que hasta esa fecha eran siete los postores que precalificaron como aptos para presentar sus propuestas técnicas y económicas.
Otro proyecto que cobra relevancia es la Vía de Evitamiento de Cusco, que requerirá alrededor de US$943 millones, y consiste en la creación, mantenimiento y operación de la vía con una longitud de 14.11 kilómetros. Incluye un túnel, viaductos, puentes, así como intercambios viales. El objetivo es tener una vía alterna que cruce la ciudad con un adecuado diseño geométrico y libre de interferencias, lo que facilitará la circulación fluida de vehículos tanto locales como de larga distancia.
No obstante, para sacar estos proyectos adelante es importante realizar algunos cambios. De acuerdo con un reciente informe del Consejo Privado de la Competitividad (CPP), el problema que se presenta con las adjudicaciones a través de las asociaciones público-privadas (APP) es la demora en los plazos para la firma de contrato. Así, después de la buena pro, puede tomar 58 meses la finalización.
Concesiones viales
El presidente del CPP, David Tuesta, explicó que antes dicho plazo podía ser de un año y medio. “El año pasado se habló de muchos proyectos concesionados, porque venían de años anteriores que estaban acumulados, pero ahora ha vuelto ese ritmo lento”, añadió.
En ese sentido, manifestó que, si bien los más de US$7,000 millones que significarían estos proyectos resultarían un avance, esto no es suficiente para cerrar brechas, pues señaló que el país debe avanzar a un ritmo más rápido, y para eso se necesita reducir la burocracia.
Por su parte, desde la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN), explicaron a este diario que una cartera de este tipo generaría alrededor de 285,000 empleos formales, los que ayudarán a contribuir con cerrar la brecha, tomando en cuenta, además, que hay un déficit de 141,545 kilómetros sin pavimentar en la red vial nacional, departamental y rural.
“El presupuesto público anual o trianual es insuficiente para cubrir las grandes necesidades de infraestructura que tiene el país. Las APP permiten compartir riesgos con el sector privado, aprovechar el bajo riesgo país del Perú (comparado con la región) y aprovechar la confianza que genera el respeto a los contratos firmados”, agregó.
Fuente Peru21



