Iván Martínez López, presidente de World Compliance Association explica los avances y retos de las normas para prevenir actos de corrupción en las empresas en el Perú.

¿Cuál es el desarrollo de las normas de cumplimiento en el Perú?

​ Perú ha sido un país que ha evolucionado mucho en este ámbito especialmente en los últimos años. A partir de la aprobación de la Ley N° 30424 y que incorpora el principio de responsabilidad de las personas jurídicas por delito de cohecho, en resumen por delito de soborno, se ha originado todo un movimiento tanto legislativo como normativo que está impulsando que las organizaciones tanto públicas como privadas adopten medidas de prevención contra la corrupción.

De hecho Perú ha sido uno de los primeros países del mundo que ha adoptado como modelo nacional de referencia la norma internacional ISO N° 37001 y ha hecho la versión peruana de esta norma, la primera norma internacional que permite implementar y certificar sistemas de prevención de la corrupción concreto de soborno en cualquier tipo de organización tanto pública como privada.

¿En qué materias se requiere o ha sido útil?

​Los modelos de cumplimiento son útiles y necesarios en cualquier tipo de organización tanto pública como privada, de hecho como parte de los compromisos nacionales en materia de lucha contra la corrupción todas las administraciones públicas del Estado de Perú se han comprometido implementar modelos o planes Anticorrupción.

También es cierto que en concreto es en organizaciones medianas y grandes y en entidades públicas en donde este tipo de modelos son especialmente necesarios y útiles, no en vano y modo de ejemplo, podríamos citar que recientemente hemos impulsado que la OSCE, el organismo de supervisión de contrataciones del Estado en Perú, haya incluido por fin que la certificación de estos programas de cumplimiento bajo la norma ISO N° 37001 sea un requisito puntuable a la hora de valorar a los licitadores en concursos públicos.

Por otro lado, y afortunadamente estamos viendo que estamos en una auténtica ola mediática donde la corrupción está permanentemente en los diarios y en los noticieros, las empresas tienen que estar muy preocupadas y por las consecuencias legales y económicas que pueden tener por casos de corrupción pero también por las consecuencias de tipo reputacional, estamos entrando en una época maravillosa en la que sociedad ya no tolera cierta forma de hacer los negocios, la sociedad está empezando a castigar severamente a las empresas y a los políticos que están vinculados con casos de corrupción.

¿Qué ventajas ofrece para las empresas y cuál es su costo?

​Las ventajas son muy claras, en primer lugar hay que destacar que tal y como está actualmente la legislación en Perú, al igual que en otros países del mundo, las empresas son responsables de cualquier delito de corrupción que, en resumen, cometa cualquier directivo, empleado, colaborador de la empresa, aunque la empresa fuera desconocedora de la comisión de ese hecho delictivo, siempre y cuando ese se acto delictivo genere un beneficio directo o indirecto a la empresa.

Estamos en una situación donde aunque las empresas ignoren que se está cometiendo un delito por darte un empleado, van a ser responsable directamente con consecuencias que pueden llegar a sanciones multimillonarias hasta incluso a la disolución de la empresa.

El único mecanismo legal establecido para demostrar que la empresa tenía la voluntad de hacer las cosas bien, de forma ética, es la adopción de un sistema de cumplimiento de un modelo de prevención delitos, es uno de los supuestos establecidos en la ley para que la empresa quede exenta de responsabilidad.

De forma adicional cabe insistir en que ya empieza a ser un requisito puntuable para trabajar con el estado al igual que empieza a ser un requisito para optar a ser proveedor de muchas organizaciones multinacionales que están muy preocupadas por los nefastos efectos de la corrupción y quieren que su cadena de suministro esté formada por proveedores confiables.

En cuanto al coste depende mucho de las características de la organización, no es lo mismo trabajar con una pequeña empresa que con un Ministerio o con una organización multinacional compleja, pero un plan de prevención de delitos puede partir desde unos pocos miles de soles hasta muchos cientos de miles en función de las características tamaño y complejidad desde la organización, en cualquier caso que nadie tenga duda que es inmensamente mucho más barato que las consecuencias de un incumplimiento.

¿Qué tipo de certificación es la más idónea o que se debe buscar?

​Si bien la ley N° 3424 no establece la necesidad específica y en concreto de una certificación, para demostrar la existencia de ese modelo de cumplimiento sí que por fin al menos este año se ha publicado el Reglamento de la ley 30424 que establece los requisitos mínimos que tiene que tener un modelo de cumplimiento.

Los requisitos de este reglamento están totalmente alineados con la normativa internacional, en concreto con la norma ISO N° 37001.

Es más que recomendable que una organización que adopte un modelo de prevención de delitos que quiera garantizarse que está cumpliendo con los requisitos de la ley, que además quiere mostrarle a los demás que está cumpliendo y evitarse futuros problemas legales, incluso para generar ese efecto de ser un proveedor confiable, que opte por una certificación como ISO N° 37001.

¿Cuáles son sus características?

​El ISO N° 37001 es la primera norma internacional y que permite a una organización demostrar que tiene un sistema, un modo de hacer las cosas, que cumple las mejores prácticas internacionales en materia de cumplimiento y prevención de riesgos de corrupción. La aplicación de esta norma implica desde un análisis profundo de la organización, un estudio de sus riesgos, la aplicación de planes de tratamiento para reducirlos e incluso eliminarlos, la definición de responsabilidades a través de posiciones como el Oficial de Cumplimiento y similares, desde luego la formación al personal y todo lo relacionado con la aplicación de controles, definir cómo se realizan los movimientos de dinero, cuál es la política en materia de regalos de hospitalidad de la organización, cómo se trabaja con socios de negocio, el establecimiento de canales denuncia, el monitoreo permanente de cómo se realizan las actividades de la organización, la aplicación de las políticas de incentivos para evitar que estén favoreciendo que el personal sea corrupto, son algunas de las características básicas que debe tener un modelo de cumplimiento bajo ISO N° 37001, si bien el elemento más importante y fundamental es la voluntad y el compromiso real de los líderes de la organización por impulsar un modelo ético en la forma de hacer negocios.

¿Se puede eliminar el riesgo de un acto de corrupción?

​Sin duda es posible eliminar el riesgo de un acto de corrupción pero también es realidad que muchas ocasiones no es posible, me explico, en muchas ocasiones para eliminar totalmente un riesgo de corrupción habría que renunciar a realizar esa actividad, pongamos un ejemplo, una organización que participe en contratación pública podría eliminar a 100 % ese riesgos y deja de realizar esa actividad, pero sin embargo eso implicaría seguramente el cierre de la empresa, lo lógico y sensato es aplicar medidas de control para mantener supervisado controlado el riesgo al que pueda estar sometido la organización, no es tanto una cuestión de eliminar riesgos si no de como someterlos a control y llevarlos a límites aceptables para prevenir que ocurran y sobre todo reaccionar rápidamente en caso de que pueda ver indicios de que está ocurriendo una conducta corrupta.

¿Existe un elemento que garantice su funcionamiento?

​No existen realmente las garantías absolutas y desde luego una certificación internacional como ISO N° 37001 no pretende ser una “patente de corso” y que garantice absolutamente nada. No es posible eliminar en su totalidad los riesgos, desde el momento en que existen seres humanos en las relaciones, existen riesgos de corrupción. Un sistema de cumplimiento lo que facilita de la reducción de riesgos y poder demostrar que las organizaciones están poniendo esfuerzos reales por hacer las cosas bien, por formar la voluntad de los individuos de los cuales son responsables, para que actúen de forma adecuada. Es un hecho a nivel internacional que este tipo de modelos de cumplimiento reduce en más de entre un sesenta y un setenta por ciento la probabilidad de corrupción en las organizaciones.

El reto real es cambiar la cultura de la sociedad y la cultura de las organizaciones, el día que consigamos cambiar la cultura el modo en el que nos comportamos y el modo en el que percibimos ciertas conductas, el cumplimiento y los planes de prevención de delitos ya no serán necesarios, ese el gran día y el gran objetivo que todos deberíamos de perseguir.

La sanción en otras legislaciones establece la administración temporal de las empresas en casos de corrupción frente a una infracción grave ¿Cuáles son sus ventajas y dificultades?

​Sí es correcto, la intervención y administración temporal de las empresas por instancias judiciales es una de las medidas cautelares contempladas en prácticamente todos los países del mundo que han legislado en este mismo sentido, si bien la práctica internacional, tomando como principal referencia el modelo estadounidense, quizás el modelo más maduro en la aplicación real de programas de cumplimiento, no aboga tanto por la intervención como sí por la monitorización.

Sin duda se ha demostrado que es mucho más eficaz monitorear la actividad de la empresa además de sancionarla sometiéndola todo tipo de supervisiones para que la empresa pueda continuar pero asumiendo las consecuencias del daño que ha realizado; con esto conseguimos varios efectos, por un lado castigamos adecuadamente a las empresas que tienen una actitud incorrecta, tomando además las medidas penales que correspondan contra sus directivos, pero también estamos garantizando el empleo y el futuro de los empleados y de los ciudadanos que muchas veces pueden verse perjudicados por una intervención torpe e inadecuada, o por un cierre precipitado de la empresa. Esto si no se maneja de forma adecuada podría derivar en situaciones como las ocurridas en Perú que tienen que ver con la paralización de obras y con la paralización de la economía, que no sólo no solucionan el problema de la corrupción sino que terminan en muchas ocasiones por agravarlo y generando más daño a los ciudadanos.

Fuente Diario Gestión

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