El contralor general de la República, Nelson Shack, anunció para la próxima semana la presentación de un proyecto de ley orientado a iniciar un proceso de reestructuración del Sistema Nacional de Control en un plazo de 120 días hábiles.

Tras participar en una sesión de la Comisión de Presupuesto del Congreso, indicó que uno de los objetivos de este proceso pasa por la flexibilización de una serie de normas y restricciones “para poder reestructurar por completo el presupuesto de la Contraloría General de la República”.

“Vamos a pedir al Ejecutivo 120 días hábiles para reestructurar la Contraloría, liberar el presupuesto, utilizar adecuadamente los saldos. Y en el 2018 pasarán a la Contraloría las Oficina de Control Institucional del gobierno nacional y de los gobiernos regionales, y en el 2019 las oficinas de control institucional de los gobiernos locales”, precisó.

En ese sentido, Nelson Shack mencionó que este organismo cuenta con 3,200 trabajadores y que esta cifra se duplicará en los próximos dos años cuando aquellos trabajadores “pasen a su institución”.

“La reestructuración anunciada incluye una reorganización administrativa, pero no se va a contratar más personal. Sin embargo, no solo se requiere de economistas y abogados, sino se necesitará ingenieros y arquitectos para la supervisión y control de obras”, explicó.

Reconstrucción con Cambios

En otro momento, Nelson Shack explicó que el nuevo enfoque de control en la reconstrucción con cambios de las zonas afectadas por El Niño costero “previene las inconductas funcionales y los actos de corrupción”.

“La Contraloría viene ejecutando 26 servicios de control simultáneo (concurrente) sobre 35 intervenciones. A la fecha se han emitido 10 informes de control simultáneo y, adicionalmente, se viene supervisando las dos primeras compras de más de 20,000 módulos temporales de vivienda por 255 millones de soles”, aseguró.

También informó que hay 600 pedidos de información (incluidos los de los congresistas) que no han sido atendidos y que recién “se pondrán al día”. Estimó que al terminar el presente año tendrán “cero carga’.

Veedurías ciudadanas

De otro lado, anunció que las veedurías ciudadanas, compuestas por personas naturales que ejercerán un control social, “garantizarán la correcta ejecución de obras en su jurisdicción, preferentemente, las menores a los dos millones y medio de soles”.

“Serán capacitados (los veedores) en la implementación y uso de herramientas tecnológicas (como el uso de una aplicación en los celulares) que estará conectado a la Contraloría y a Infobras para informar y coordinar trabajos conjuntos de control y generar alertas tempranas o denuncias”, sostuvo el contralor.

En lo que respecta al tema presupuestal, el contralor informó que en el 2016 se tuvo un presupuesto de 511 millones de soles y un nivel de ejecución de 96%. En el presente año, el presupuesto modificado es de 552 millones y se estima un nivel de ejecución de 98% a fines de 2017.

Nelson Shack anunció que optimizará el presupuesto para el ejercicio fiscal del próximo año con diversas acciones que permitirán generar ahorros para fortalecer el Sistema Nacional de Control.

Adelantó que para el próximo año la Contraloría General de la República requerirá de una demanda adicional de S/ 165’942,000.00 para cumplir con el pago de devengados de los cesantes y jubilados de la entidad a su cargo, los mismos que cuentan con sentencias firmes del Poder Judicial.

Fuente Andina

2 Respuestas

  1. Jose Fernando Rivera Delgado

    Las intenciones son buenas sin embargo para frenar la corrupcion considero que debe modificarse la Ley de Contrataciones del Estado, de manera que toda contratacion sea supervisada por la OCI, Contraloria o quien corresponda y por la Sociedad Civil, a traves de algun dispositivo que nos permita tener acceso a los procesos “antes de” y debidamente protegidos.
    No es un secreto que las compras menores a 8UIT son negocio de los Alcaldes y Gerentes que ahora piden hasta el 20% y adelantado para direccionar las contrataciones a sus amigos o socios; muchas veces estos consultores o no tienen experiencia o estan limitados por que las Contratistas que tambien se portaron con el 10% y presionan para beneficios propios. En conclusion existe demasiada corrupcion que no permite que aquellos profesionales que realmente quieren participar limpiamente tengan oportunidad alguna.
    Esto pasa en las obras y consultorias pequeñas pero que si sumamos las Municipalidades, Gobiernos Regionales y demas Entidades del Estado arrojaria un monto de Corrupcion tal vez mayor a la de Odebrech.
    En los procesos CAP de la Contraloria hay algunos postulantes que tienen costumbres muy ligeras, pero tienen experiencia, sin embargo seguramente van a ser los contratados.
    En la Obras privadas de la Municipalidades, aprobacion de Licencias de Obra y Supervision Municiapal, tambien existen irregularidades, expedientes mal aprobados, para unos toda la Ley para otros se les facilita, las designaciones de Supervisores Municipales a los amigos de los Funcionarios o cobran un porcentaje, encima el Colegio de Arquitectos se aprovecha y les cobra a sus agremiados el 38% de las tasas perjudicandolos tremendamente, Dios quiera que no nos sorprenda un terremoto y se pierdan vidas.
    Hay mucho por hacer pero debe aprobarse normas que verdaderamente reduzcan la corrupcion (si un medico a un paciente con cancer le aplica medicamentos para la Diabetes, este va a morir indefectiblemente), no permitan que lo mismo pase en la Administracion Publica.

    • CHRISTIAN RIOS VELASQUEZ

      Sinceramente no creo que la corrupción se corrija o elimine sólo cambiando la Ley de Contrataciones del Estado. Es un problema estructural que necesita reformas más profundas principalmente en la educación para mejorar la calidad del capital humano. Es una desgracia que haya pasado más de medio año y aún no se hayan iniciado las obras de reconstrucción en las zonas afectadas del norte. En Piura, las labores de descolmatación del río La Leche presentan una sobrevaloración de más de 4 millones de soles en diversas partidas, lo propio en los trabajos programados para el Río Piura. Fuera de chauvinismos y nacionalismos baratos particularmente no le veo el problema de que esta situación represente para el sector privado una buena alternativa de negocio; ello hasta me parece bien porque fomenta el empleo y el Estado tiene la oportunidad de ser un dinamizador de la economía nacional; lo que me parece despreciable es que aparezcan los “pepe el vivo”, nuestra clásica “criolla peruana” para aprovechar la desgracia de la gente.