La Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC), entidad creada por el Ejecutivo para encargarse de las obras de rehabilitación y reconstrucción de las zonas afectadas por El Niño costero, lleva casi 6 meses en marcha.

El jefe de la entidad, Pablo de la Flor, ofrece a El Comercio un balance de lo logrado y anuncia algunos cambios en su organización.

—A punto de cumplir seis meses liderando la reconstrucción de lo que destruyó El Niño costero, ¿cuáles son los avances?

Primero, articular el plan para la reconstrucción con un nivel de inversión nunca antes visto en el norte. Hemos podido articular más de 10 mil proyectos que son los que vamos a ejecutar. Además, aprobamos la ejecución de proyectos urgentes por S/1.900 millones. De estos, hemos transferido ya S/1.240 millones a los distintos ejecutores, como el Ministerio de Agricultura, los gobiernos regionales y algunos provinciales. De ese total, ya hay casi S/1.100 en convocatorias a licitaciones y de ahí ya se han adjudicado S/915 millones.

—¿Cuál diría que es el mayor obstáculo que ha tenido que enfrentar?

Sin duda el mayor obstáculo guarda relación con las limitadísimas capacidades que el propio Estado tiene para imprimirle velocidad y agilidad a la ejecución de las iniciativas. Nosotros tenemos una ley marco que nos da una serie de flexibilidades para las convocatorias de los concursos, en promedio 22 días, eso quiere decir que el mecanismo que hemos diseñado funciona. Lo que no está funcionando, lamentablemente, son las capacidades institucionales que los entes gubernamentales tienen.

—Entonces, sí tenemos un marco normativo para enfrentar la reconstrucción, pero no tenemos autoridades que coordinen…

Le doy un ejemplo: lo que está pasando con La Libertad. Todavía no se han adjudicado cuatro pistas, estamos en el tercer proceso y proyectamos que, con suerte, la adjudicación se dará en un par de semanas pero esto significaría un plazo de 135 días [para llegar a la adjudicación]. Entonces vuelvo a la observación que hacía: el principal obstáculo son las capacidades instaladas en los gobiernos regionales y locales que supuestamente iban a ser los socios en la reconstrucción.

—¿No lo han sido?

Tienen brechas e incapacidades que están dificultando los avances en la reconstrucción.

—En Piura se han retrasado en las obras de rehabilitación y ya llega la temporada de lluvias. ¿También es responsabilidad del gobierno regional?

​Ellos tenían que licitar las obras para los diques. El proceso hasta que se otorgó la buena pro demoró 115 días. Ese es un concurso que había sido declarado nulo por observaciones de la contraloría. Además, por observaciones significativas, no observaciones menores. Felizmente retrotrajeron el concurso y se declaró nulo. Para que se comiencen a ejecutar las obras, el adjudicatario tiene 2 meses para preparar el expediente técnico. Es decir, esta obra que era urgente para Piura y que nosotros aprobamos hace cinco meses recién se empezará a ejecutar en diciembre cuando ya estamos en plena temporada de lluvias.

—Entonces, hasta ahora nada ha cambiado en Piura.

Felizmente, hemos avanzado con la descolmatación de ríos, pero la incapacidad del gobierno regional para llevar a buen puerto una iniciativa que había sido priorizada por la ARCC, a pedido del propio gobierno regional, nos ha llevado a esta situación.

—¿Qué puede hacer la ARCC ante esta situación crítica?

Luego de conversar con la primera ministra y con el presidente de la República, hemos decidido rearticular la ARCC. Lo que hemos decidido en función de la experiencia de estos 5 meses es darle la capacidad a la autoridad para ejecutar proyectos y no esperar a que los mismos se traben. Vamos a instalar una unidad ejecutora que va a tener a su cargo, para empezar, las obras preventivas. Además vamos a tomar el control de aquellas iniciativas en las que detectemos demoras por parte de las autoridades correspondientes.

—¿Qué proyectos priorizarán?

Nosotros tenemos el enorme desafío de desarrollar los estudios específicos para los ríos y el manejo integral de las cuencas, incluyendo la infraestructura preventiva de las inundaciones. Además, debemos instalar los sistemas de drenaje fluvial en Tumbes, Chiclayo, Piura y Sullana. Es un paquete importantísimo de obras de unos S/5.400 millones. Nosotros nos vamos a hacer cargo de eso.

—¿Desde cuándo empezará a operar esta unidad ejecutora?

Bueno, estamos reclutando al personal y estamos en el diseño legal del instrumento. No debería tomar mucho tiempo, estimamos que antes de diciembre tenemos esa unidad montada.

—Diría entonces que ante la ineficacia de las autoridades subnacionales la ARCC ha tenido que tomar las riendas del proceso?

Estamos tomando las riendas de un paquete de obras. Creemos que el gran legado de la reconstrucción debería ser la prevención para darle a la población la tranquilidad de que no va a volver a tener los mismos problemas. No podemos permitirnos volver a perder 5 meses porque un gobierno regional no está en la capacidad siquiera de organizar un concurso básico para una infraestructura tan elemental como la rehabilitación de pistas. Si ellos no pueden hacerlo, lo haremos nosotros.

Fuente EL Comercio